Solo una oreja para Paco Ureña con Miuras en Lima


por Alberto Lopera

urenapacoUn fiasco en Lima los toros de miura. Mal presentados, escasos de presencia, de raza y de bravura. apenas una oreja logró cortar Paco Ureña, yal final los aficionados que apenas colmaron media plaza salieron muy desilusionados.

Rafaelillo recibió al primero de Miura con dos largas cambiadas y verónicas cargando la suerte. Empujó con la cara arriba en una vara, prendiendo a José María Manzano en la pierna izquierda que tuvo que ser trasladado a la enfermería. El murciano se las vio con un animal áspero al que instrumentó muletazos buenos sobre la derecha. Faena de poso y sólida que emborronó con los aceros. No tuvo opciones con el cuarto, un toro complicado, orientado y de corto viaje. El murciano lo lidió con oficio dentro de una faena mal rematada con la espada.

De rodillas recibió también a su primer Manuel Escribano, que cuajó una vibrante tercio de banderillas. Fue éste un toro noble pero a menos. Con el fondo justo, el sevillano dejó una faena solvente y pulcra rematada de media estocada tendida. Puso todo de su parte frente al quinto, otro animal de poco recorrido y deslucido. Muy dispuesto el de Gerena, recibió al toro a portagayola, galleó por chicuelinas y banderilleó con solvencia. Lo intentó sobre ambas manos pero el lucimiento fue imposible.

Paco Ureña, que reaparecía en los ruedos tras la cornada en la Feria de Otoño, no tuvo opciones con el que hizo tercero, un animal soso y deslucido. El murciano, por encima de las condiciones de su oponente, fue silenciado. El sexto fue el miura de mayor movilidad y opciones. Paco Ureña fundamentó su labor sobre la mano derecha por donde toreó con encaje en varias series notables. Fue empalado de fea manera, aparentamente sin consecuencias, cuando ejecutaba una serie por manoletinas. Labor emotiva y entregada premiada con una oreja tras un pinchazo y una estocada arriba.

Lima (Perú), domingo 8 de noviembre de 2015. Toros de Miura, correctos y desigualmente presentados. Complicados, deslucidos, a menos. El de mejor condición y movilidad, el sexto. Rafaelillo, palmas y silencio; Manuel Escribano, silencio en ambos; Paco Ureña, silencio y oreja. Entrada: Media plaza.