No hubo orejas para los novilleros en Cali


por Carolina Baquero

0_Pase_lloCon un aforo de 1/4 largo de entrada sonaron clarines y timbales en la Plaza de Toros de Cañaveralejo para dar inicio a la temporada pre feria de la ciudad de Cali. Un enfrentamiento de paisas, cinco manizaleños y un antioqueño.

El primer alternante de la tarde Antonio Hernández pechó con un ejemplar poco potable, sin embargo el manizaleño puso la carne en el asador al lidiarlo con técnica y autoridad. Un fuerte golpe se llevó durante la lidia, debido al pronunciado defecto del toro de colarse. Un fallido tercio de muerte, donde hubo dos estocadas que por colocación no hicieron efecto y varios intentos de descabello. División de opiniones tras tres avisos.

Destacada la actuación con el capote de Mauricio Salas, muy resuelto y artístico con la capa. Con un brindis al público Salas inició su faena con la pañosa, una lidia en todo el centro del redondel, ante un novillo bronco pero enrazado y con calidad; el cual le permitió torear en redondo y de largo, bajando la mano y haciendo gala de sus buenas aptitudes. No tuvo suerte con la espada, sin embargo su último intento fue exitoso. Leves palmas tras aviso.

El novillero de Manizales, Francisco Puerta, recibió con una larga cambiada a su novillo, que acudía rebrincadito. La faena con la muleta fue de tandas cortas con las dos manos, algo rápida y eléctrica; pero de mucho valor y emotividad. Tampoco vio exitosa su labor con la espada. Palmas.

De la ciudad de Medellín llegó el novillero Samuel Velázquez, tuvo poco material por delante ya que tras dos vueltas canela, su ejemplar de vio muy mermado en fuerzas y también acusó mansedumbre al buscar la querencia. Compromiso del novillero pero no se pudo dejar ver por la afición. Muy difícil para entrar a matar, tras dos intentos el paisa lo logró. Palmas.

En quinto lugar estuvo el caldense Alejandro Restrepo, que con una porta gayola saludó al novillo de color durazno, de bella estampa. La faena tuvo emoción desde su principio con varios cambiados por la espalda para empalmar varias tandas con la mano derecha. Faena que fue engalanada por la banda de niños músicos de Candelaria y Yumbo, que ejecutaron magistralmente el pasodoble Nerva. Un fuerte golpe y su taleguilla rota, pero sin consecuencias graves; así terminó su faena. Malos ratos en la suerte suprema. Palmas tras dos avisos.

Cerró la tarde el también manizaleño, Juan Ramírez, vestido de primera comunión y azabache, quien debutaba en Cali; tras apenas cuatro meses en la Escuela Taurina de Santiago de Cali. Una faena de uno en uno, con voluntad pero con poca conexión con el público; a este joven novillero le correspondió un novillo con calidad. Sin un buen resultado en sus intentos por matar. Palmas tras dos avisos.

FOTO CORTESÍA: Jorge Arturo Díaz.