Cuatro orejas a Roca Rey en mano a mano con Ponce


por Alberto Lopera

rocarey_limaImpresionante, apoteósico, sensacional, y muchos otros adjetivos de la crítica para el debut de Andrés Roca Rey ante sus paisanos en el mano a mano que toreó con Enrique Ponce, máxima figura del toreo, y en donde el joven torero peruano se consagró como gran triunfador al salir a hombros después de cortar cuatro orejas.

Enrique Ponce se lució toreando de capa al primero, tanto en el saludo como en el posterior quite a la verónica. Brindó a Roca Rey e inició su labor doblándose con el animal, que resultó de sosa embestida en la muleta. Trató de hacerle romper por ambos pitones, pero al conjunto le faltó transmisión por la condición del astado. Mató de dos pinchazos y otros tantos golpes de descabello y resultó silenciado.

El tercero, protestado de salida por su terciada anatomía, regresó a los corrales. En su lugar saltó un sobrero de Juan Bernardo Caicedo que se prestó al lucimiento en las telas del valenciano. Ponce, que brindó al público, compuso una faena preñada de estética y buen toreo. Especialmente lucido resultó el toreo sobre la mano diestra. Las poncinas finales fueron el colofón a una labor vivida con intensidad por un público que también se llevó un susto cuando el de Chiva resultó prendido por el chaleco, por suerte sin consecuencias graves. Mató de una estocada entera pero el puntillero levantó al animal, enfriándose algo la gente. Al final, Ponce paseó una oreja.

Salió a revientacalderas Roca Rey ante el cuarto, un buen toro de Roberto Puga que permitió al torero nacional cuajar una gran faena premiada con las dos orejas. Arrancó con una larga cambiada, siguió con lances a pies juntos, galleó para llevar al toro al caballo, quitó por chicuelinas y tafalleras, remató con otra larga de rodillas… Luego, brindó la faena a su madre y arrancó con cambiados por la espalda. Se lució en el toreo fundamental con series por las dos manos y también en el toreo accesorio y en los variados adornos. Coronó con circulares y una serie de luquecinas que acabaron de caldear al máximo el ambiente. Se fue recto tras el acero, agarró la estocada y se desató la locura en los tendidos.

Se lució Roca Rey manejando el capote ante el que cerró plaza, especialmente cuando toreó por chicuelinas y, después, en el quite por caleserinas. Brindó a Ponce y a Fernando Roca Rey una labor iniciada por alto agarrado a la barrera para, acto seguido, hincarse de rodillas y torear sobre la mano derecha y desatar la locura. Ya de pie, siguió el trasteo por ese mismo lado antes de intentarlo también al natural a pesar de que el animal tendía a salir suelto y buscar los terrenos de adentro. Concluyó con manoletinas y cobró un espadazo al primer viaje. Dobló el toro entre los gritos consagratorios de “torero, torero” y le premiaron con dos nuevas orejas.

Lima (Perú), 29 de noviembre de 2015. Plaza de toros de Acho. Sexta y última de la Feria del Señor de los Milagros. Toros de Roberto Puga, el 3º devuelto a los corrales y sustituido por un sobrero de Juan Bernardo Caicedo. Desiguales de presentación y juego. Enrique Ponce, silencio, oreja y ovación con saludos; y Andrés Roca Rey, silencio, dos orejas y dos orejas. Entrada: Casi lleno.