E. Ponce y D. Luque a hombros en la plaza de Quito


por Alberto Lopera

Sin-título-1Con muy buen sabor de boca comenzó la Feria del Centenario de la Plaza Belmonte de Quito, que desde que Iñaquito permanece cerrada, ha tomado todo el protagonismo taurino en la capital ecuatoriana. Enrique Ponce y Daniel Luque abrieron la puerta grande del coso de la Belmonte, que registró una muy buena entrada y a punto estuvo de llenarse en su totalidad.

Lo mejor del festejo llegó en el tercero de la mano de Ponce y un gran toro de Triana, de nombre Lanudo, al que el valenciano cuajó de manera magistral y que la presidencia acabó perdonándole la vida. Tuvo movilidad, fijeza y humillación el de Triana, que embistió mucha nobleza a la templada muleta de Ponce, sencillamente sensacional, que toreó con suma elegancia y naturalidad en una faena para el recuerdo. La plaza fue un hervidero de pasión tras la obra que plasmó el valenciano. Antes, se impuso a un toro venido a menos y que acabó rajándose. Dio una vuelta al ruedo.

Daniel Luque paseó una oreja de cada uno de sus toros. A su primero, muy aquerenciado, tras inventarse una faena en tablas, en la que tuvo que robarle los muletazos a base de tesón. A su segundo lo cuajó en el toreo al natural, pitón de mejor condición, y por donde el sevillano dejó momentos de plasticidad que calaron en los tendidos.

Miércoles, 2 de diciembre de 2015. Plaza de toros Belmonte de Quito. Feria del Centenario. Toros de Triana, correctos de presentación y de buen comportamiento en términos generales. El tercero de nombre “Lanudo”, nº 335, fue indultado. Enrique Ponce: Vuelta al ruedo y dos orejas y rabo simbólicos; Daniel Luque: Oreja en ambos. Entrada: Tres cuartos. Incidencias: No se dio muerte a los toros en el ruedo, tal y como prohibe la ley en Ecuador.