Ridículo cuento de Morante anoche en Quito


por Alberto Lopera

FT 01La falta de raza y la mansedumbre de los toros de Huagraguasi se encargaron de echar por el suelo “el cuento de Morante”. Nada más distinto a lo que es una corrida de toros fué el bochornoso petardo que se programó en la plaza Belmonte de Quito, cuando el torero en solitario hizo el paseíllo como si fuera un dios extraterrestre en medio de flores y farolillos haciendo guardia a su paso. Vaya cuento más ridículo!

Esta vez, a diferencia del primer día, fallaron los toros de Huagrahuasi y Triana, que impidieron el triunfo de un Morante de la Puebla que hizo el paseíllo en La Belmonte entre una gran expectación y una puesta en escena muy singular, con fuegos artificiales, una iluminación espectacular y una orquesta sinfónica de más de 40 músicos. Todo preparado para un gran acontecimiento pero el juego de los toros impidió que todo aquello brillase como se esperaba.

A pesar de ello, Morante dejó algunos detalles de calidad, como las verónicas acompasadas y armónicas con las que recibió al primero y que hicieron presagiar lo mejor. Pero el toro apenas tuvo entrega y desarrolló alguna complicación, hasta incluso llegar a prender al torero sin consecuencias, que se mostró con muy buena actitud.

También muy agarrado al piso fue su segundo, al que toreó con suavidad por su falta de fuerza y al que logró meter en el canasto en algunas series por el pitón derecho de una enorme expresión. El tercero se vino a menos en la muleta, y Morante se mostró por encima del animal con un toreo variado y pinturero. El cuarto mostró el mismo juego que sus hermanos, parado y sin entrega, siendo lo mejor de esta actuación su saludo con la capa.

Quito. Plaza de toros La Belmonte. Jueves, 3 de diciembre. Toros de Huagrahuasi, 1º y 4º y Triana, 2º y 3º, correctos de presentación pero de muy poco juego, venidos a menos. Morante de la Puebla: Silencio, ovación con saludos, palmas y aplausos de despedida. Entrada: Casi lleno.