Violencia antitaurina en la plaza de Quito


por Alberto Lopera

antis_quitoLa violencia de los dirigentes antitaurinos en la ciudad de Quito ha experimentado una preocupante escalada en los últimos días, según denuncia el Colectivo U.N.E.T.E (Unión Nacional de Espectáculos Taurinos de Ecuador) a través de un comunicado de prensa redactado a raíz de los hechos ocurridos estos días en la Plaza de Toros Belmonte y la Plaza Monumental de Toros Quito.

Según informan desde la U.N.E.T.E, el martes a las ocho de la noche un total de doce activistas agredieron de palabra a los aficionados que ingresaban a la Plaza de Toros Belmonte, gestos e insultos que llegaron inclusive a la intimidación y las amenazas. En esas circunstancias la Policía Nacional intervino con el propósito de ofrecer seguridad a los dos mil espectadores que llegaron al escenario taurino, momento aprovechado por quien lideraba al grupo para agredir físicamente a un oficial de la Policía. El ataque derivó en la detención de cinco manifestantes y la dispersión de los restantes.

En otro episodio violento, el jueves la Plaza Monumental de Toros Quito fue objeto de un acto vandálico. Concretamente una pancarta colocada en la fachada del escenario -cuyo mensaje inscrito daba cuenta de la pérdida de miles de empleos de gente pobre que ha generado la suspensión de la feria Jesús del Gran Poder- fue destruida por un pequeño grupo de antitaurinos.

La violencia antitaurina coincide con el tratamiento en el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito de la denominada Iniciativa Normativa Popular promovida por la Organización de Izquierda Radical Diabluma que plantea la prohibición de espectáculos y otras actividades que tengan relación con animales, tales como los espectáculos taurinos, las peleas de gallos, los paseos del Chagra, el rodeo montubio y otras actividades ecuestres. Esta iniciativa ha generado la inquietud y preocupación de grandes grupos organizados representantes de estas actividades económicas y culturales que no encuentran en el cabildo capitalino y en sus concejales los espacios legítimos de comunicación para argumentar la defensa de los espectáculos tradicionales y de los derechos de libertad consagrados en la Constitución y las leyes.

Tras la consulta popular de 2011 y la suspensión de las corridas de toros en la Plaza de Iñaquito, en la ciudad prácticamente se extinguieron las hasta entonces tradicionales fiestas de Quito y con ellas alrededor de 60 mil empleos directos e indirectos, generando un perjuicio de alrededor de 30 millones de dólares, recursos que ingresaban a la ciudad durante la semana taurina quiteña, misma que se constituía en el dínamo de la economía local por el enorme efecto y relación de fiestas, toros y turismo.