Inicio poco agradable en Cali


por Carolina Baquero

DSC00928Llegó la Feria de Cali 2015 con un cartel de colombianos y que contó con un cuarto largo de entrada en los tendidos de Cañaverlalejo. Se cortó una oreja por parte Guerrita Chico en el tercero de los ochos toros de la tarde noche.

Se lidió un encierro de la ganadería de Salento, buen presentado aunque algo dispar y de juego variado, algunos con muchas complicaciones y casi en su totalidad con poca fuerza en sus remos delanteros. Destacaron los lidiados en tercer, cuarto y quinto lugar.

El toro más pesado de la tarde, Tempestad de 520 Kilos inauguró la Feria Caleña; ejemplar que le correspondió al matador de toros, Ramiro Cadena. Al astado le pudieron los kilos, quería embestir y su nobleza era amplia, pero no tenía fuerza, ni emoción; incluso terminó por vencerse, además que debemos anotar que la vara fue demasiado fuerte para el de Salento. Ramiro Cadena ejecutó algunas tandas por los dos pitones, pero en ningún momento se sintió cómodo y tampoco él transmitió a los tendidos. Entró a matar saliéndose de la suerte, colocando una estocada de muy mala colocación, baja y delantera. Silencio y pitos al toro.

Ramiro recibió de buena manera con el capote a su segundo ejemplar, que empujó fuerte en el caballo y causó problemas en el tercio de banderillas, donde incluso golpeó fuertemente al banderillero Jaime Devia, quien pasó a la enfermería por la fuerte contusión en una de sus piernas. El mejor pitón del toro fue el izquierdo, sin ser malo el derecho; embistió con la cara humillada y con picante… Picante que le faltó al torero, a quien se le vio desangelado y aunque con ganas seguramente, pues no lo pudo transmitir; hubo algunos pases buenos pero no logró cuajar tandas largas y templadas. Pinchazos saliéndose de la suerte y dos estocadas de mala colocación, bajas y delanteras, varios intentos de descabello. Pitos tras tres avisos.

Cerca y de frente a la puerta de toriles, Guerrita Chico quiso recibir de bonita forma al primero de su lote, sin embargo el toro venía con tanta velocidad que se llevó por delante al torero, luego varios golpes en el piso sin consecuencias; el genio y comportamiento del toro lograron descontrolar por algunos minutos a los profesionales en la arena. Guerrita Chico es un torero de baja estatura pero gran corazón y eso lo demostró en su plaza, al lidiar con valor, esfuerzo y conocimiento al toro que ofrecía peligro por su prontitud y violencia, fue un astado con picante y casta… Les costó pero se entendieron los dos y terminó siendo una faena que conectaron al público de Cañaveralejo. Un poco más de un cuarto de espada delantera. Oreja y palmas al buen toro.

Con alegría y elegancia ejecutó diferentes lances con el capote, de revés blanco y no amarillo como es usual, lindo detalle de autenticidad. El toro fue muy complicado para el tercio de banderillas, esperaba y cortaba el viaje de los subalternos, impidiendo el lucimiento. Un brindis muy torero al público, fue el inicio de la faena de Guerrita Chico, una actuación de valor y emoción, impuesta por el torero que tenía como compañero a un toro con genio, que fue mermando su motor y le costaba pasar cada vez más por la muleta, no se entendieron entre sí pero tampoco se odiaron; Guerrita estuvo por encima de las condiciones del astado… La faena no pudo ser ligada pero tuvo pases de calidad. Estocada traserita pero que aunque parecía mortal porque el toro cayó, el puntillero lo reincorporó por error de su técnica. Palmas tras dos avisos.

Como tercer alternante se encontraba el vallecaucano Ricardo Rivera, quien torea con plasticidad y mando; la faena que realizó fue ordenada, bella y con técnica, se veía por momentos un poco deslucida porque el toro perdía las manos, el cual era bravo, encastado, noble pero con tan poquita fuerza que le costaba pasar por la muleta de Rivera. La afición de Cali se gustó bastante con el toreo del joven de Pradera y con la embestida del caribello ejemplar. Estocada delantera y desprendida, estocada delantera, que caló al toro y pinchazo hondo; descabelló tras dos intentos. Saludos desde el tercio tras dos avisos.

El séptimo de la corrida no quiso pelear en el caballo y mostró ser manso sin siquiera ser probado en varas. La faena no pudo tener un buen comienzo, el toro pasaba por inadvertida la presencia del torero Rivera, no hubo ligazón y generaba aburrimiento en los tendidos, el torero quería pero el toro no se lo permitía por su comportamiento bronco y desentendido. Ricardo terminó yéndose a las tablas a tomar la espada porque no vio posibilidades de mostrar su toreo, ya que él no es un torero que quiera tomar el papel de lidiador. El tercio de la suerte suprema fue defectuoso. Silencio .

José Fernando Alzate luchó con el viento que acompañaba la tarde y adicional el toro fue tardo, no colaboraba, cuando pasaba en ocasiones lo hacía de buena manera pero en su mayoría terminaba con la cara arriba. El bogotano quería torear y lo intentaba con mucho valor, pese a tener una fractura de esternón… La faena fue desligada, desordenada y que desprendía unos pocos aplausos fríos. Toro justo de raza y con poca calidad. Estocada completa en buen sitio y descabello. Palmas tras aviso.

Trato Alzate de poner un punto alto desde el inicio de su faena, poniéndose de hinojos ante un toro que no colaboraba y que se quedaba parado a mitad de cada pase. La faena no pudo ser faena por el uni pase en el que debió convertirse, se debe rescatar la valentía y esfuerzo del torero, pero sin materia prima no se puede. Silencio.