Toros con mucho peligro de Mondoñedo


por Alberto Lopera

guerritaCorrida de un solo toro, el lidiado en quinto lugar, recordando aquello de “No hay quinto malo”. El único que sirvió del encierro lidiado, repetimos lidiado, de Mondoñedo. Toros para lidia, no para torear con ligazón ni florituras. Casi todos desde la salida mostraron el peligro que fueron desarrollando a más en el transcurso de las faenas. Solo ese quinto, castaño y lavado de cara mostro nobleza, humillando bastante, sacó adelante la divisa de Fermín Sanz de Santamaría.
Tiempo magnífico en la plaza, sin aire molesto. Doce mil aficionados esperaron más de esta divisa, la de mayor antigüedad en Colombia. Otra vez será.
Abrió la corrida Sebastián Vargas con un toro sin raza, con la cara arriba y gazapeando desde el primer momento. Hizo una faena muy digna  rematada con efecto. Su valentía claramente demostrada en el otro, toro que no paró de escarbar en faena de uno en uno. La estocada de fulminante efecto le valió gran ovación.
Guerrita Chico se llevó el lote, pues su primero fue alegre de salida permitiendo lucimiento con el capote en un quite por navarras de gran cadencia. Luego se paró el Mondoñedo obligando a tirar de él en pases solitarios. Su segundo, auténtico bombón, dulce y noble le permitió hacer lo mejor de la corrida en series de mano muy baja gracias a la forma de humillar del toro, con el morro por el suelo. La faena fue completa por ambos pitones, pero algo escasa de esa alegría contagiosa, tan necesaria cuando el bostezo se apodera en los tendidos.
Al primer toro de Fandiño no le da un pase nadie. Peligroso con saña, sin mínima clase, buscando siempre con alevosía el cuerpo del torero. Cuando el torero sepultó tres cuartos la espada, se sintió  alivio en la plaza entera. El de Orduña guardó las esperanzas en el sexto, lamentablemente hasta el momento de salir: frenado, descompuesto, descaradamente peligroso. Lo intentó exponiendo en todas las formas, en todos los terrenos, pero fue imposible. Faena de sustos grandes y angustiosos en cada pase robado a este barrabás que solo quería coger. Mérito grande de este torero que logró salir de la plaza por sus propios pies.
RESUMEN. Tercera corrida Feria de Manizales. Casi lleno. Toros de Mondoñedo, muy peligrosos de poco juego. Solo uno embistió con nobleza. Sebastián Vargas, silencio y ovación con saludos. Guerrita Chico, palmas y vuelta al ruedo. Iván Fandiño, aviso y muchas palmas.