Castella el consentido de Colombia


por Carolina Baquero

CYUSKRVWEAATD90La plaza tuvo un lleno cómodo en los tendidos, que se adornaban con todos los aficionados que disfrutaban de un sol resplandeciente que cubría a la perla del Ruíz.

Se lidió un encierro de la ganadería de Achury Viejo, propiedad de la familia Rocha; de excelente presentación y con juego dispar. Sobresalió el lidiado en tercer lugar que fue encastado y atento.

Malos ratos le hizo pasar el primero de la tarde a Manuel Jesús “El Cid”, los pases siempre trompicados por la cara arriba del toro, que siempre buscaba el cuerpo del torero, hasta que logró llevárselo por delante y pegarle fuertemente en la cabeza y romperle la taleguilla en el área de los glúteos. El Cid trató de someterlo pero fue imposible por la fuerza e incertidumbre del ejemplar. Media espada desprendida. Palmas.

El inicio de la faena de El Cid fue buena estaba logrando ejecutar con limpieza las tandas y la gente se conectó de inmediato con él, pero el torero andaluz perdió los papeles y quizás por la emoción, dejó que su muleta se trompicara; no se puede negar su entrega y valor, ante un toro encastado pero con complicaciones, con un genio difícil de llevar pero que siempre acudió a la muleta. Estocada en buen sitio y descabello. Oreja.

Nada pudo hacer Castella con su manso compañero, que además era bronco, sin transmisión y de malas ideas como su hermano anterior. Sin temple, ni ligazón y con sosería por la embestida del toro. El tercio de la muerte no fue menos malo, ya Sebastián desconfiado, entraba a matar cuarteando y fueron dos pinchazos de mala ejecución y por ultimo media espada que lo mató. Palmas.

Por encima de las condiciones de su toro estuvo el francés Sebastián Castella, una faena bien hecha, de bastante exposición, ligada, no fue totalmente limpia pero sí hizo que su toro diera más de lo que tenía y tapó errores que hubiesen sido más notorios. Toreó básicamente en redondo por el pitón derecho. La música sonó de inicio a fin y los tendidos disfrutaron con consentido de Colombia, Castella. Estocada tendida, trasera y en lo alto. Dos orejas y palmas al toro.

El manizaleño Santiago Naranjo, no se sintió a gusto con un toro que hasta ese momento era el de mejor condición, nunca hizo un engaño y se mantenía ante a la muleta pero Naranjo a la mitad de cada pase le quitaba la pañosa del hocico… Había que mantenerle la tela siempre en la cara y ligar para lograr conformar una faena completa y con norte, pero no comprendió al toro. Intento fallido de estocada y estocada caída. Silencio.

Con el segundo de su lote, Santiago estuvo mejor, más pausado y alargando más el brazo, pero sin embargo no conectó; el público se enfrió y se perdió el hilo de la actuación. El toro colaboraba, tenía recorrido y se prestó para que el torero de la capital caldense resarciera un poco lo de su primera aparición. Estocada. Palmas.