E. Ponce, única oreja ante flojo encierro de Cuvillo


por Alberto Lopera

Decepcionante el encierro enviado por Núñez del Cuvillo en la penúltima corrida de la feria, el cartel de mayor importancia en la fecha clásica del día de San José, que logró congregar casi un lleno en los tendidos. Solo una oreja cortada por Enrique Ponce en el cuarto salvó del naufragio ante la falta de fuerza y raza de los toros. Muy injusta la Presidencia al negar la oreja a David Mora en su primero muy bien toreado y pedida con fuerza por toda la plaza que le obligó a dar la vuelta al ruedo. Sin opciones los toros de Sebastián Castella.

Abrió plaza un toro colorado chorreado en verdugo que demostró tanta nobleza y clase como poca fuerza. Fue devuelto a los corrales y sustituido por el primer sobrero, también del hierro titular de Cuvillo. Fue éste otro toro de buena condición pero igualmente endeble. Trató de afianzarlo Ponce en un trasteo pulcro y templado, pero al conjunto le faltó la emoción y la chispa de la que careció el astado. Mató de una buena estocada y recogió una ovación desde el tercio. El de Chiva había brindado su labor a David Mora.

Blandeó también el cuarto, justo de trapío como algunos de sus hermanos. Ponce, que brindó al público, comenzó sobre la diestra logrando pasajes importantes por las dos manos. Labor sustentada en una técnica magistral, en la que consintió y templó la embestida. Llevó hasta el final las arrancadas, cosiéndolas a los vuelos de su muleta. Una serie al natural fue excelsa. Manejó la escena. También los tiempos, los espacios y las alturas. Afianzó al toro primero, para cuajarlo después y concluir con adornos, alardes y un arrimón final importante. Dejó un feo pinchazo y un soberbio volapié y fue premiado con una oreja.

David Mora se lució en el saludo capotero al tercero. Dio un manojo de verónicas coronadas con media, revolera y un par de “naturales” que caldearon el ambiente. Sin embargo, el toro comenzó a blandear y el presidente asomó el pañuelo verde en el tapete del palco. También toreó bien de capa al sobrero. Se dobló el madrileño con él al inicio de la faena. Fue un toro con más poder, motor y transmisión que sus hermanos, desplazándose bien en las primeras series aunque sin gran clase. Bien el torero en las series sobre ambas manos, despejado de mente y exhibiendo buen sitio. Sin embargo, no duró el animal, que terminó rajado. Mató de estocada trasera y dio una vuelta al ruedo tras petición de trofeo.

Precioso de hechuras el jabonero sexto. Bien de nuevo David Mora con la capa, tanto en el saludo como en el quite a la verónica. Empezó con cambiados por la espalda en el tercio para abrir una faena que nunca logró tomar vuelo por la falta de vida, entrega y empuje del animal. Efectiva estocada. Palmas para el torero.

Valencia, 19 de marzo de 2016. Undécimo festejo de la Feria de Fallas. Seis toros de Núñez del Cuvillo. 1º y 3º jugados como sobreros tras devolverse los titulares por inválidos. Desiguales de presentación. Algunos de justo trapío. Corrida noble pero falta de raza y de fuerza. De decepcionante juego. Con más movilidad y vida el 3º, aunque rajado al final. Enrique Ponce, ovación con saludos y oreja; Sebastián Castella, silencio y palmas tras aviso; y David Mora, vuelta al ruedo tras petición y palmas.Entrada: Más de tres cuartos. Saludó Ángel Otero tras parear al sexto.