Solo una oreja a Ponce en corrida de expectación


por Alberto Lopera

ponce_orejaImpresionante lleno en La Maestranza para vivir el cartel de mayor expectación en la feria: Ponce, Manzanares y Roca Rey. Al final por culpa de los flojos toros de Juan Pedro Domecq, solo una oreja fué paseada en el primero de la tarde por Enrique Ponce. Lo demás, muy poco. Apenas algunos chispazos de Manzanares y la entrega valerosa de Roca Rey.

El primero fue un toro de suprema calidad pero de escasa fuerza. Enrique Ponce, que brindó al Rey Juan Carlos, anduvo sencillamente perfecto con él. La categoría, la estética, la maestría, la finura. Cadencia en los muletazos, la medida exacta en los tiempos. Eternos los de pecho, sensacionales los cambios de mano. Maciza faena del maestro de Chiva, que dejó un final de trasteo delicioso con muletazos genuflexo. Estocada casi entera arriba, oreja con fuerza y un sector de la plaza que llegó a pedir la segunda.

El quinto fue el más completo de la función. Embistió con transmisión y codicia. Buen toro. Con la virtud de la movilidad y la dificultad de reponer con celo, la cuadrilla de Manzanares se desmonteró tras parear con emoción. La faena del alicantino, de más a menos, no tuvo la entente de otras ocasiones. Largos los pases de pecho, pero cortas las tandas, lo que restó continuidad. Media estocada bastó para acabar con la vida del juampedro.

El tercero de la función debió ser devuelto. Su flojedad de remos era evidente y Andrés Roca Rey se topó con un animal deslucido y un público que no le dio importancia a lo que realizaba frente al de Juan Pedro. Firmeza y querer del peruano en el toro de su presentación como matador en Sevilla, que brindó al Rey y al que despenó de una estocada fulminante. Roca Rey anduvo muy variado y solvente con el capote con el sexto, otro toro deslucido. Las ganas y la tremenda disposición se toparon con un toro remiso a seguir la muleta. El arrimón final desembocó en una voltereta en la que el peruano se agarró al pitón para evita la cornada en unos instantes que se hicieron eternos. Ni un paso atrás del torero con un lote pésimo, que mató de pinchazo y estocada y dio una vuelta al ruedo.

Sevilla, 9 de abril de 2016. 8ª de abono. Toros de Juan Pedro Domecq, el 4º lidiado como sobrero. Bien presentados, nobles pero faltos de fuerza en general salvo el 5º, bravo. Enrique Ponce, oreja con ligera petición de la segunda y ovación con saludos; José María Manzanares, ovación con saludos en su lote; Roca Rey, ovación con saludos y vuelta al ruedo. Entrada: Lleno de “No hay Billetes”. Presidió el festejo desde el Palco del Príncipe el Rey Emérito Juan Carlos I acompañado de su hija la Infanta Elena. Saludaron tras parear al quinto Rafael Rosa y Luis Blázquez.