Escribano y “Cobradiezmos” de Victorino, indultado.


por Alberto Lopera

principalescribanoEl hierro de Victorino Martín se ha cubierto de gloria en la Real Maestranza de Sevilla al lograr que se  indulte un toro y otro sin las orejas al destazadero. “Cobradiezmos” y “Galapagueño” han mostrado en el albero sevillano lo que es el toro bravo: embistiendo con el morro abajo, siguiendo la muleta con bravura y creciendo ante el castigo en las varas. Ha echado arriba la feria y desde ya le pueden marcar el trofeo al mejor encierro y al mejor toro.

Manuel Escribano ha indultado al cuarto toro de Victorino Martín lidiado este miércoles en Sevilla. La Maestranza se vino abajo. Lío gordísimo a cargo del toro y del torero. “Cobradiezmos“, número 37, de pelo cárdeno, de 562 kilos de peso y nacido en diciembre de 2011, fue un toro extraordinario durante su lidia. En todos los tercios, por supuesto: en el caballo, arrancándose de largo tras embestir magníficamente de salida con el capote, en las banderillas y en la muleta. Embistió humillando de forma sobresaliente, como los mejores toros de Victorino, muy entregado en todo momento. En todo lo que le hizo Escribano por ambos pitons -cambiándole incluso los terrenos- el toro respondió de forma sensacional, obedeciendo siempre a los toques, exhibiendo, además de casta, bravura, repetición y acometividad casi desbordante, un caudal de nobleza muy grande. Fiesta plena en Sevilla. Ganó Victorino, ganó Escribano, ganó el público, pero, sobre todo, ganó la Fiesta. El indulto se pidió de forma absolutamente mayoritaria. Victorino Martín hijo dio la vuelta al ruedo entera junto al torero, incorporándose a ella también el mayoral de la vacada extremeña.

Paco Ureña le cortó las dos orejas al excelente tercer toro de Victorino Martín. “Galapagueño”, que así se llamaba el animal, embistió descolgado, siguiendo la muleta de verdad, con profundidad y nobleza, dejando además estar al torero. Peleó bien también en el caballo y dio juego en banderillas. Magnífico ejemplar, fuertemente ovacionado en el arrastre. Ureña le dio un manojo de muletazos de tremenda despaciosidad, especialmente sobre la mano derecha. Algún derechazo fue monumental por su temple y ejecución a cámara lenta. Esa forma de torear tan despaciosa, a una velocidad difícil de concebir, fue la principal virtud de la faena. Sin embargo, dio la sensación de que aún debió exprimir más el torero las numerosas virtudes del victorino. Se tiró a matar con hombría, algo clave también en la concesión del doble trofeo.

No se acopló Morenito de Aranda con el segundo, un toro ovacionado en el arrastre al que comprendió mejor el torero en los compases finales de su faena. El trasteo fue largo, con el animal pidiendo su sitio y su distancia, pero el burgalés no supo dar con la fórmula hasta las postrimerías de la faena. Mató de una estocada tras pinchazoy fue silenciado. Antes, en el tercio de varas, destacó Francisco José Quinta, que exhibió habilidad en la monta y gallardía haciendo la suerte y picando arriba. Su segundo muy poco le valió.

Sevilla, miércoles 13 de abril de 2016. Undécima de la Feria de Abril. Toros de Victorino Martín, importante el 3º y extraordinario el 4º, “Cobradiezmos”, número 37, de pelo cárdeno, de 562 kilos de peso y nacido en diciembre de 2011, que fue indultado tras la unánime petición del público. Manuel Escribano, silencio tras aviso y dos orejas simbólicas tras indulto;Morenito de Aranda, silencio tras aviso y silencio; y Paco Ureña, dos orejas y palmas. Entrada: Algo más de tres cuartos.