Rafaelillo cortó única oreja a los miuras en el cierre ferial.


por Alberto Lopera

rafa_primeroHa finalizado la Feria de Sevilla con la tradicional corrida de Miura en la que solo se cortó una oreja por parte de Rafaelillo en su segundo toro. Alternó con Javier Castaño quien perdió totalmente el cabello por el tratamiento a que fué sometido con éxito por cáncer en los testículos, y con Manuel Escribano ídolo de los sevillanos.

Perdió Rafaelillo con los aceros una posible oreja del miura que abrió plaza. Le dieron en el caballo al de Zahariche que, a pesar de ello y dentro de ser un miura, resultó un animal bonancible y dejó hacer faena al torero. La faena del murciano tuvo torería y mucho sabor. No le apretó nunca Rafaelillo, que no se dejó enganchar y realizó todo despacio, dándole importancia a su quehacer. Se había ganado un trofeo más que merecido, pero pinchó, dejó después media estocada y tuvo que descabellar en tres ocasiones. Saludos tras aviso.

Una oreja sin discusión logró Rafaelillo del cuarto. Recibió al de Miura a portagayola, lanceando bien con el capote y brindando después a su compañero Javier Castaño. El toro se vino algo abajo en la muleta, pero el murciano apostó por el animal, le dio sitio y cumplió con la misión de mantenerlo y sostenerlo. Puso más emoción el torero que el toro, que por el pitón izquierdo sí embistió más largo y Rafaelillo le dio cumplida réplica estirando bien el brazo. Lo que le faltaba al animal, lo puso el torero. Estoconazo. Oreja de ley.

Con una soberbia estocada cerró Castaño la primera de sus faenas. Quizá, el espadazo de la feria. Fue el segundo un astado algo frenado con el capote, pero que luego sirvió para la muleta. No sacó la franqueza ni la claridad del primero, pero sí regaló unas cuantas embestidas al salmantino, que sin embargo se dejó tropezar a veces las telas. Hubo más acoplamiento por el buen pitón izquierdo, resultando por el lado derecho los pasajes más sucios. Tras el soberbio estoconazo, saludó la ovación del público.

Desarrolló mucho sentido y peligro el cinqueño quinto. Toro para no fiarse, que puso en apuros a la cuadrilla del salmantino en banderillas y embistió después a la muleta por dentro, muy incierto y sin querer meterse nunca de verdad en el engaño. Apenas pudo robarle algún natural Javier Castaño, que mató después de un espadazo del que salió perseguido por el toro. Saludos tras aviso.

Se vino abajo el tercero, al que recibió a portagayola Manuel Escribano. Se vivió un momento de mucha tensión ya que el toro tardó un buen rato en fijarse en el torero, que aguardó paciente hincado de rodillas la embestida del miureño. Tras la larga, lanceó estupendamente a la verónica, rematando con dos soberbias medias tras las que se arrancó la banda de música como gesto de reconocimiento al vibrante saludo. El toro se arrancó de largo al caballo, resultando hermoso el tercio de varas. Saltó un espontáneo al ruedo, librándose de milagro de la cornada. El de Gerena planteó a continuación con acierto la faena de muleta en los medios. Sin embargo, empezó demasiado pronto a quedarse corto el de Zahariche, que blandeó también y deslució los pasajes de toreo del sevillano. Estocada algo baja. Saludos.

Sevilla, domingo 17 de abril de 2016. Última de la Feria de Abril. Toros de Miura, con opciones todos salvo el 5º, más peligroso.Rafael Rubio “Rafaelillo”, saludos tras aviso y oreja; Javier Castaño, saludos y saludos tras aviso; y Manuel Escribano, saludos y silencio. Entrada: Más de tres cuartos. Al romperse el paseíllo, Javier Castaño fue obligado a saludar desde el tercio. Se desmonteraron Lipi y Fernando Sánchez tras parear al segundo.