Paco Ureña temple, decisión y valor


por Carolina Baquero

El diestro español Paco Ureña se llevó todo el cariño de la afición madrileña, tras sus dos destacadas faenas a dos toros muy diferentes en comportamiento; demostró que es torero para toros buenos y malos también. A su primero que tenía una embestida bronca e informal , lo toreó con tanto temple que pese a los defectos de la embestida, su muleta nunca se vio trompicada; y al último de la tarde, que fue el mejor por cierto, lo toreó ligado, templado y con autoridad, perdió las dos orejas porque pinchó y sólo cortó un apéndice.

En el cartel también estaban Manuel Escribano e Iván Fandiño, quienes no tuvieron la misma suerte de su compañero Ureña.

A Escribano le exigieron bastante… por ahí dicen que a quien triunfa en Sevilla, en Madrid no la tiene tan fácil para convencer; personalmente creo que en su primer ejemplar toreó bien y entendió la lidia del ejemplar, pero no logró conectar y adicional a ello falló con la espada, con el segundo la historia fue disferente pues había podido torear más ligado.

Iván Fandiño tuvo el lote menos potable, en especial el quinto de la tarde que quería siempre colarse e irse al pecho, tenía una embestida incomoda y hasta peligrosa; casi imposible poderle sacar algo a este astado que llevaba el hierro de Torrealta.

La tarde también estuvo acompañada de bastante lluvia y el piso se puso en condiciones muy irregulares, hecho que tambíén afectó el resultado del festejo.

El portal español Mundotoro, nos comparte su reseña oficial:

Plaza de Las Ventas. 6ª de la Feria de San Isidro. Tres cuartos de entrada. Cinco toros de El Torero y uno de Torrealta, de feas hechuras casi todos, salvo el quinto, y de poco juego. El mejor fue el sexto, noble y con movilidad.

Manuel Escribano, silencio y silencio.

Iván Fandiño, silencio y silencio.

Paco Ureña, ovación tras aviso y oreja.