Un toro quita la vida al novillero Renato Motta


por Alberto Lopera

peruano.jpgLa tragedia ha vuelto a vestir de luto la fiesta. Un humilde novillero ha dejado su vida en los cuernos de un toro en una plaza de pueblo y sin importancia. Son las luces y sombras de una profesión única: la del toreo.

Este martes falleció en Perú el novillero Renatto Motta a los 20 años de edad. El joven limeño toreaba en la plaza de toros de la localidad de Malco donde durante su faena al último novillo del festejo sufrió un desarme y cuando iba a resguardarse en el burladero fue cogido. La cornada produjo un profuso sangrado. La plaza de toros carecía de enfermería fija y allí comenzó un periplo en busca de asistencia médica, primero en la localidad de Malco, al no encontrar un equipo médico especializado lo trasladaron en un vehículo particular al centro de salud de Chala, donde no pudieron intervenirle por no disponer de sangre para la transfusión. De camino a Nazca, con un torniquete en la pierna, falleció. Motta estaba acartelado con el torero español Emilio Serna, el colombiano Gustavo Zúñiga y el peruano Carlos Bazán “El Yeta”.

interior-renattomotta-cresponRenatto Motta Del Solar debutó como novillero sin caballos el pasado 24 de mayo de 2015 en Villa María del Triunfo (Lima, Perú) con una novillada de Carwacocha. Siete años antes, en 2008, hizo su debut en público tras su paso por la Escuela Taurina de Acho donde ingresó cuando contaba con siete años de edad. Durante estos últimos meses se encontraba entrenando con el matador de toros español Emilio Serna.

Una vez conocida la noticia, las condolencias no se hicieron esperar por parte de la familia del mundo del toro, entre ellos Andrés Roca Rey, amigo personal de Motta, que escribió el siguiente mensaje a través de las redes sociales: “Me despertaron hoy con una noticia que nunca me podía haber esperado, un toro ha matado a un amigo, paisano y compañero mío. Descansa en paz Renatto Motta! Te queremos!“. El también torero peruano, Joaquín Galdós, expresó: “Mucho ánimo a la familia y amigos de mi paisano Renatto, al que conocía personalmente y fui testigo de su lucha. Te guardaremos en el corazón