¿Y el toro qué?


por Carolina Baquero

El viento fue el acompañante constante de la  tarde de hoy en Las Ventas del Espirítu Santo, además de las complicaciones óseas que tuvo el encierro, ya que algunos de ellos sufrieron fracturas; condición que el ganadero ha atribuído a las fuertes lluvias que han habido los últimos días sobre los terrenos de la ganadería.

El toricantano Román, tuvo tan mala suerte en el toro de su confirmación,  pues este a pocos segundos de iniciar la lidia con la muleta, se fracturó una mano y tuvo que pasaportarlo rapidamente. Con desilusión y a la vez rabia, sólo le quedaba esperar que llegara el último de la tarde para poder mostrarse ante los aficionados madrileños.

Cerrando la noche taurina salió el sexto, que fue el mejor en comportamiento, era muy exigente para un matador que está empezando su faena; sin embargo la faena fue de menos a más y el torero valenciano aunque con fallas, no se mermó y estuvo decoroso, ligó varias tandas y quiso lucirse cerrando con unas poncinas. Falló con la espada en varias ocasiones.

El maestro Enrique Ponce se reencontró con un Madrid que durante años fue reacio a él, pero hoy como hace tiempo no pasaba, Las Ventas se entergó al torero de Chiva. En su primer toro hubo brindis a su Majestad Don Juan Carlos, a quien se le vio muy a gusto durante la faena de Ponce; una faena a un toro que superaba los 600 kilos, que buscaba recostarse pero que en frente tuvo una muleta poderosa, sabia y que a punta de técnica supo enseñarle con suavidad que debía humillar y no debía apretar hacia dentro. Saludo desde el tercio.

El cuarto y cuarto bis de la tarde fueron devueltos a los corrales por su falta de fuerza y muestra de inicios de lesiones en extremidades. Como cuarto tris le correspondió un sobrero de Valdefresno de cara imponente y comportamiento desrazado, pegajoso y con ganas de colarse; además porque el viento se puso tan en contra de los trastos que era peligroso y casi imposible ponerle la muleta en el hocico al toro, sin embargo Maestro es Maestro y Ponce logró conformar una faena de uni pase con calidad y sobre todo de sometimiento. Estacada completa y traserita. Madrid se puso de pie y lo hizo salir al tercio para saludar.

Complementaba el cartel el torero andaluz, Daniel Luque, quien tuvo una suerte similar a su compañero Román; pues desafortunadamente su primer ejemplar también tras unas pocas tandas de mucha importancia de Luque, se fracturó una de sus extremidades. Las tandas ejecutadas fueron templadas, dando largas distancias al toro, que tenía amplio recorrido aunque descordinado, embestía por el pitón contrario y siempre tropezaba la muleta con los cuartos traseros.

Muy bien desde el capote estuvo Daniel Luque ante el quinto del festejo, a pesar que su toro deslucía la calidad y temple de sus pases. Hilbanó varias tandas que los tendidos aplaudieron, especialmente por le pitón derecho, que dentro de todo era el más potable; pero este del Puerto no humillaba, no quería coger de buena manera la pañosa, andaba rebrincadito y manseaba.

 

Reseña oficial entregada por el portal Mundotoro:

Plaza de toros de Las Ventas. 14ª de la Feria de San Isidro. Toros de Puerto de San Lorenzo, el cuarto como sobrero. Uno de Valdefresno, como cuarto tris. Enrique Ponce, ovación tras aviso y ovación; Daniel Luque, silencio y silencio y Román, que confirmaba alternativa, ovación de consolación y ovación.