Los héroes se visten de luces


por Carolina Baquero

Tan sólo se cortó una oreja, pero en el arte de los toros los números no deben ser lo más importante, sino las cualidades toreras; y eso fue precisamente lo que prevaleció para el respetable público de Madrid, que supo valorar a un héroe llamado Paco Ureña, quien llegó a hacer el paseíllo con una cornada interna. Hecho que no fue impedimento para que le cumpliera a Las Ventas.

Se lidió un encierro de la ganadería de Las Ramblas (1º,2º,3º,5º y 6º), Buenavista (4º) y Julio de la Puerta (3º bis); de buena presentación y juego desigual.

Paco Ureña llegó a la capital española tras recibir una cornada interna en su nalga derecha esta semana en Vic Fezençac, cornada que no ha sido curada por su enorme deseo de estar en San Isidro y por eso decidió no incapacitarse. Hoy estuvo valiente y templado ante los dos ejemplares que le correspondieron, no se le sintió mermado aunque lo estaba; se paró firme y decidido a torear con técnica, para construir faenas de conexión, orden, ligazón y limpieza hasta donde se lo permitían los toros. Cortó una oreja en su último toro, hubiese podido cortar también una en su primero, pero la espada no lo dejó.

A sus otros dos compañeros de cartel no les fue muy bien, eran ellos: Manuel Jesús El Cid y Jiménez Fortes. En especial a El Cid le fue tan mal con la afición porque después de haberlo visto mal el año pasado; este le exigieron más, pero él no puso mucho de su parte, estuvo desangelado y aunque decoroso, tampoco dio más de lo que le tocaba.

Fortes estuvo esforzado en lograr una actuación lucida en Madrid, pero en el primero de su lote, no pudo transmitir y al sexto de la tarde fue imposible poderle sacar una buena faena.

 

El portal Burladero.es nos comparte su reseña:

Plaza de toros de Las Ventas. 17º de San Isidro. Más de Ÿ largos de entrada. Toros de Las Ramblas, destacar el segundo, 4º de Buenavista con nobleza y transmisión y 3ºbis de Julio de la Puerta para:

El Cid, silencio y silencio tras aviso

Paco Ureña, saluda ovación desde el tercio y oreja

Jiménez Fortes, silencio y silencio