Padilla está hecho de otro material…


por Carolina Baquero

No hubo orejas en Las Ventas, pero sí hubo mucho qué contar ante la interesante corrida que se vivió con actuaciones destacadas de los dos más antiguos en el cartel y por las condiciones de movilidad que brindaron los hijos de Parladé, es el primer encierro en este San Isidro que en conjunto cuenta con mayor calificación en comportamiento.

Juan José Padilla hizo que a todo el mundo se le pusieran los pelos de punta, tras la fuerte cogida que sufrió en el tercio de banderillas; un ataque impresionante por parte de “Facundo”, un toro que tenía 641 kilos, una caja muy amplia y grandes pitones… Dimesiones exageradas para un toro de lidia. Fue colocando uno de sus pares de banderillas que en plena cara del toro, Padilla se quedó a su merced; lo impresionante fue verlo ponerse en pie con bastante sangre en su rostro, justo sobre el lado izquierdo, allí mismo donde reposa su parche.

Sin embargo este torero está hecho de otro material, se levantó y terminó el tercio de banderillas, luego tomó la muleta para iniciar la lidia. La faena comenzó con algunos pases por alto, no muy buenos para la condición del toro; después de algunos pases por la derecha, probó por el izquierdo y allí encontró el lado más noble del ejemplar, por donde se movía con mayor calidad y fue justamente en ese momento que ejecutó una faena que Madrid valoró mucho por el esfuerzo, honestidad y condición física en la que estaba el torero, quien ya tenía toda su camisa empapada en sangre.

Una vez salió de la enfermería, Padilla salió a torear al cuarto de la tarde, incluso cumpliendo también con el tercio de las banderillas. Una vez sonaron las trompetas para el cambio de tercio, el pirata tomó la muleta y se fue de rodillas para conectar de inmediato a la afición de la capital española y efectivamente lo consiguió… El toro aunque no humillaba completamente, tenía un muy buen ritmo, así que pasó muy bien por el paño limpio de Juan José; paño rojo que se enfocó en poner por el derecho al ver que al natural poco funcionaba. Estocada de buena colocación.

La primera faena del diestro Iván Fandiño, tuvo que ser abreviada, debido a que su primer oponente del día fue bastante complicado desde su salidad; le costaba quedarse en la muleta, se torna caminadorsito y con dificultad sólo logró pasar de forma aceptable por dos tandas al natural que fueron los únicos momentos funcionales para el torero. Tampoco hubo suerte con la espada y escuchó un aviso.

El de Orduña tuvo la posibilidad de reencontrarse en firme con Madrid y al inicio de la faena al quinto, lo hizo muy bien, pues le dio distancias largas que por el motor y galopar del toro, le cayeron muy bien a ese que pesaba nada más y nada menos que 649 kilos; pero no se sabe por qué Fandiño decidió en un momento de la faena recortar mucho las distancias y allí el astado ya no pasó igual y dejó de transmitir a los tendidos, la actuación se vino a menos y se terminó parando el toro.

Buena impresión dejó el jóven José Garrido al torear con mucha facilidad y belleza, con el capote a un toro que empujó en su primer encuentro con el caballo. Con la pañosa citó a muy corta distancia y sus brazos tampoco dieron extensión a los pases, dio tiempos correctos para cuidar el aliento del toro, algunos naturales fueron de calidad pero la faena al igual que el toro se vino a menos. Suerte suprema resuelto con dificultades. El toro terminó por aburrirse e irse a menos, además acusando el fuerte tercio de puya que le dieron.

No la tuvo fácil con los aficionados el torero extremeño José Garrido, pues le exigieron bastante y tenían razón, porque le correspondió un toro bravo y él se quedó corto en lidia; cometió quizás el mismo error de su compañero Iván, acortó distancias cuando el toro pedía a gritos citarlo de lardo y abrir lo que más se pudiese el compás.

Reseña de Mundotoro.com:

Plaza de toros de Las Ventas. Vigesimoprimera de San Isidro. Casi lleno. Toros de Parladé, interesante el primero, con calidad el cuarto, bueno el quinto, ovacionado y bravo y bueno, pero a menos el sexto. Juan José Padilla, ovación y ovación tras petición; Iván Fandiño, silencio tras aviso y ovación y José Garrido, silencio tras aviso en ambos