El Cid destacó ante el hierro de sus amores


por Carolina Baquero

Un lleno de No Hay Billetes en la plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo, todo porque el gran hierro de Victorino Martín estaba colgado en el cartel, infortunadamente no fue una tarde de buenos resultados ni para el ganadero ni para los toreros.

El primer toro de la tarde quiso en su salida saltarse las tablas, buscando huir; en el caballo tuvo pelea de bravucón. Es entendible que el toro era manso pero tampoco hay derecho que en el Vaticano del toreo, Uceda Leal salga a pegarle unos bastos pases por bajo y tras ser desarmado, decidió tomar el estoque y matarlo, donde también falló y en los tendidos por su decisión se desató en una merecida bronca.

No fue la tarde de Uceda Leal, con el segundo de su lote estuvo más dispuesto pero el toro tampoco era un dechado de virtudes. Lo recibió por doblones al hilo de las tablas, ya con la muleta en la derecha el toro le falta empuje, si el torero no lo tira tapando la cara, el toro no lo logra. Tampoco estando muy a gusto, el espigado torero mata, pero queda la espada desprendida.

Miguel Abellán se encontró con un ejemplar que de salida fue abanto y algo complicado en banderillas. Ya en la muleta Abellán lo quiso someter pero su cara tendía a estar siempre a media altura, quería huir de la pañosa, cada vez desarrollaba más sentido y se le dificultaba al madrileño, quien con voluntad, conocimiento y valor estuvo en la cara del toro hasta que se lo permitió. Algo de trabajo en la suerte suprema.

Abellán tuvo algo de problemas para adaptarse a la embestida del quinto del festejo, el toro fue muy bueno, bravo, pero de aquellos que exige mucho y no se deja ver muy bien el tipo de lidia correcta para él. Con la derecha iba bien y bajaba la cabeza, sin embargo lo que se queda para el recuerdo son los naturales a pie junto del matador de Madrid.

Gran lucimiento por parte del torero andaluz, Manuel Jesús “El Cid” con el capote; eso sí también hay que destacar que el toro desde su salida del caballo humilló y galopaba hacia los capotes que se le presentaban. La faena con la muleta comenzó con la derecha donde fue a más y logró bajar la mano, pese al viento que molestaba un poco, y con la izquierda se pudo ver ese toreo largo y limpio del torero de Salteras.

Sin consecuencias graves fue “El Cid” arrollado por su oponente, al que le costó demasiado acudir a los engaños del torero, se iba por fuera; pero la mano de Manuel fue firme, nunca descompuso su postura y fundamentó su faena sobre la derecha, que era el pitón menos malo del toro.

 

Reseña oficial Mundotoro:

Plaza de Las Ventas. 29ª de la Feria de San Isidro. Cartel de No Hay Billetes. Toros de Victorino Martín, bien presentados, en tipo, de variadas hechuras. Destacó el quinto, que fue un gran toro, y el tercero, aunque se vino a menos. Más complicados los restantes, sobre todo el peligroso astado que abrió plaza.

Uceda Leal, bronca y silencio.

Miguel Abellán, silencio y silencio tras aviso.

El Cid, ovación tras leve petición y silencio.