Rafaelillo ante los Miura


por Carolina Baquero

Gran ovación recibió el murciano, Rafaelillo tras una lidia de valiente ante el primero bis de la tarde, ya que  el primero que pisó el ruedo era visualmente muy flaco aunque pesaba 585 kilos y además acusaba condición de inválido. Volviendo al que sí se lidió, que era el que inicialmente debía haber salido en cuarto lugar, pero se corrió el turno… Era un gran toro, bravo, encantado y con ese carácter fuerte de los Miura, y frente a él tuvo un gladiador que lo sometió por bajo al inicio de la faena, lo probó con temple por los dos pitones; decisión y emoción a los tendidos. El tercio de la muerte fue muy tedioso y borró toda posibilidad de cortar orejas.

El toro sobrero salió en cuarto lugar, era de la ganadería de Valdefresno, muy escaso de fuerzas; por eso perdía las manos durante la faena. Durante la lidia era necesario reponer la colocación y perder pasos ante la cara del toro, todo resultó siendo una actuación de poco lucimiento y que terminó incluso con el desarme. Estocada en lo alto.

Javier Castaño, un héroe de la vida, quien fue recibido con una fuerte ovación que lo obligó a saludar desde el tercio antes de iniciar el festejo. Su primer toro llevaba siempre la cara arriba y su embestida carecía de clase, sin embargo Castaño no se dejó amilanar, se cruzó y se le vio muy confiado delante de su oponente ; a medida que avanzaba la faena, el toro se vino a menos y tuvo que ser pasaportado, momento en el cual el torero no tuvo suerte.

Inicialmente el quinto de la corrida perdió los remos delanteros en la muleta de Javier Castaño, por ese signo de debilidad el diestro lo llevó suavecito y a media altura; pero el toro aunque con poca fuerza quería llevarse la muleta dirigiendo sus astas hacía arriba a la salida de cada pase. Un trabajo que no tuvo mayor oportunidad para lucirse, sin embargo la forma en que entendió la lidia correcta al toro, fue ovacionada por el público.

El matador Pérez Mota era el tercer alternante del cartel, infortunadamente hoy se le vio en el ruedo de Madrid lo poco plazeado que se encuentra; esa falta de oficio tenía que acusar ante este hierro que como todos sabemos tiene un genio bien particular. El primero de su lote fue complicado, le faltaba motor y era reservón; a medida que pasaban lo minutos, el toro se ponía más difícil.

Debemos rescatar la voluntad y decisión con la que quiso estar el diestro español Pérez Mota, pero su suerte fue muy poca, ya que el toro de Miura quería atropellar lo que se le ponía por delante. La embestida  violenta del toro fue lo que impidió que hubiese tela de donde cortar. Estocada completa.

Reseña oficial de Mundotoro:

Plaza de Las Ventas. Último festejo de la Feria de San Isidro. Lleno. Toros de Miura, desiguales de peso, no tanto de presencia. Bravo el segundo bis, con un gran pitón izquierdo. Fue el toro que marcó la diferencia de la corrida. Un toro devuelto – el primero- inválido y flaco; el salpicado segundo, sin fuerza y a la defensiva y muy parado; un tercero avisado y con peligro; un sobrero de Valdefresno en cuarto lugar muy basto, flojo y con poco empuje; un complicado quinto y un grandón sexto que fue bravo en varas pero que siempre tiraba gañafones.

Rafael Rubio Rafaelillo, gran ovación y silencio.

Javier Castaño, silencio y ovación.

Pérez Mota, silencio en ambos.