Murió el Maestro del rejoneo David Riveiro Tellez


por Alberto Lopera

A la edad de 88 años ha fallecido en su finca en Portugal, el Maestro del rejoneo D. David Riveiro Télllez. Fué el maestro y padrino de alternativa de muchos rejoneadores, entre ellos el colombiano D. Dairo Chica, con quien compartió sincera amistad hasta sus últimos días, gracias al mutuo conocimiento que sobre caballos ambos demostraron siempre.

El maestro David Ribeiro Telles falleció el lunes por la noche en su finca de Coruche-Herdade da Torrinha. Aunque estaba delicado de salud desde hacía tiempo, la noticia causó un enorme impacto, porque simbolizaba una referencia mayor de la tauromaquia ecuestre y era muy querido por todos.

DINASTIA-RIBEIRO-TELLES_thumb_730Era el patriarca de una ilustre dinastia de caballeros rejoneadores formada por sus hijos Joao, Antonio y Manuel Telles y sus nietos Manuel Telles Bastos, Joao Telles hijo y Antonio Telles Bastos, este último banderillero. Hijo y nieto de ganaderos, mantuvo la tradición familiar con dos hierros de prestigio, uno con su propio nombre, el otro con la divisa de Vale do Sorraia.

David Telles nació en Almeirim, el 11 de noviembre de 1927. Empezó a torear muy joven, pero actuó bastantes temporadas como amateur. Su primera corrida formal fue el 17 de agosto de 1945, en la plaza de Coruche. Recibió la alternativa en Campo Pequeno el 18 de Mayo de 1958, de manos de Alberto Luis Lopes, que le cedió un toro de la ganadería de Manuel Assunção Coimbra, siendo testigos el matador Abelardo Vergara y el novillero Curro Romero.

MAESTRO DE MAESTROS

Muy pocas veces la expresión “maestro de maestros” se aplicará tan cabalmente como en este caso, porque el maestro David -además de inspirar su larga descendencia- compartió sabiduría con incontables toreros ecuestres, dejando una marca imborrable, haciendo escuela, por eso muchos llamaban a la Herdade da Torrinha “Universidad del Toreo a Caballo”.

Eximio equitador y preparador de caballos, supo asumir y defender desde sus inicios el estilo clásico en total pureza y jamás, a lo largo de su dilatada trayectoria artística, se distanció de los objetivos definidos. Elegancia, armonía y verdad fueron los pilares de sus inolvidables triunfos por todo el Mundo -actuó en todas las plazas portuguesas, pero igualmente en España, Francia, Mozambique, Angola y Macau, sumando centenas de corridas, en las cuales alternó con las figuras durante medio siglo de actividad-. En Madrid, se presentó el día de San Isidro de 1960, lidiando un toro del Marqués de Albayda. Volvería a actuar con frecuencia en Las Ventas.

Además de una infinidad de trofeos taurinos, en 1991, le fue concedida la Medalla de Mérito Cultural. En 1999, el presidente Jorge Sampaio le hace Gran Oficial del Orden del Infante Don Henrique.

En el momento doloroso del adiós, nos quedamos con un importante legado,la enorme dignidad que convertió a David Ribeiro Telles en una figura respetada dentro y fuera del mundo taurino y eso, ahora mismo, es un hecho de relevancia social que quedará como ejemplo. A todos sus familiares, Aplausos presenta la más sentida condolencia