Tres toreros valientes y una corrida mala y peligrosa


por Alberto Lopera

javierjimenezcogidaHoy en Pamplona los tres diestros del cartel está vivos de puro milagro, los tres sufrieron cogidas muy peligrosas, espeluznantes. No se explica el porqué  Javier Jiménez pudo salir de la enfermería a torear el sexto después de la impresionante voltereta y los tarancones que el toro le propinó en la cara.

Mucho peligro desarrolló la dura corrida de Cebada Gago. Los tres toreros, tiraron de raza, pundonor y oficio, para imponerse a las dificultades del serio encierro, que creó momentos de enorme peligro.

Se movió mejor y con más celo el tercero, toro con el que debutó en San Fermín Javier Jiménez que fue volteado de forma espectacular y dramática, cayendo desde varios metros tras alzarle el toro con violencia. La cogida fue en el tramo final cuando muleteaba de rodillas en el centro para rubricar una faena de notable facilidad, templanza y disposición. Fea la cogida, hasta en tres ocasiones lo levantó del suelo, cayendo de fea manera, quedando inmóvil en el suelo. Se lo llevaron a la enfermería y tras unos momentos de incertidumbre, incluso el propio torero aseguraba no sentir las piernas, reaccionó y se levantó por su propio pie de la camilla, saliendo de nuevo al ruedo para matar al toro en un gesto de enorme valentía y honradez. Faena de entrega y ajuste, en la que llevó siempre dominado al de Cebada. No estuvo acertado con la espada.

Superó Javier Jimenez al manso sexto que se metió por dentro con la cara alta, con aspereza y a la defensiva. Quiso el sevillano buscarle las vueltas en una labor de actitud pero sin posibilidad de lucimiento. Pinchazo y media estocada trasera. Silencio tras aviso.

Muy serio y hondo el quinto que se movió sin raza y con la cara alta. Esfuerzo de Pepe Moral que se mostró valiente, exprimiendo al toro a base de ganarle la acción con actitud. Por encima del toro. Estocada final. Hubo petición de oreja.

Abrió un toro que desarrolló sentido durante su lidia y que nunca humilló, metiéndose por dentro. Complicado. Eugenio de Mora estuvo sólido y con aplomo. Fue prendido de forma angustiosa en mitad de su faena, haciéndole el toro añicos la cara exterior de la taleguilla de la pierna derecha. Por fortuna sin resultar herido.

Pamplona, viernes 8 de julio de 2016. Toros de Cebada Gago, muy bien presentados, serios y que desarrollaron peligro en líneas generales; complicados. Eugenio de Mora, silencio y silencio tras aviso; Pepe Moral, silencio y vuelta al ruedo tras petición.; Javier Jiménez; ovación con saludos en ambos. Entrada: Lleno