No hay quien pueda con Roca Rey, el rey del toreo.


por Alberto Lopera

ROCA_HOMBROSLas tres únicas orejas cortadas en la corrida de hoy en Valencia fueron a las manos del fenómeno del Perú, Andrés Roca Rey, nuevo rey del toreo. Dos faenas sensacionales, donde se vivió el peligro cuando fué enganchado por el toro en minutos angustiosos.

Respondió a las expectativas el cartel estrella de la Feria de Julio. Una gran entrada, los tendidos se poblaron prácticamente en su totalidad, y un triunfador: Roca Rey. El peruano reeditó el triunfo de Fallas con una exhibición de valor, inteligencia, capacidad y recursos. Ni una dramática voltereta al entrar a matar al tercero le detuvo. Tres orejas. Apabullante.

Armó un auténtico alboroto en el tercero, un toro que tuvo nobleza pero al que tampoco le sobraron las fuerzas. El peruano anduvo inteligente en una primera parte de faena en la que afianzó con temple a su oponente para cuajar en el segundo tramo una labor sobresaliente de capacidad, recursos y resolución. Con una aparente facilidad, Roca Rey se mostró muy seguro en las cercanías: la arrucina ligada al de pecho, el cambiado por la espalda, dos circulares invertidos… Un verdadero lío. Con la plaza volcada, se perfiló para la suerte de matar cobrando una espeluzante voltereta. El peruano se quedó colgado del pitón en unos segundos dramáticos que afortunadamente no pasaron a mayores. Un milagro. La estocada en el segundo intento le valió para cortar una oreja ante el clamor del respetable.

El sexto, muy abanto de salida, barbeó las tablas con insistencia. No lo puso fácil en los primeros tercios. A Roca Rey le volvió a funcionar la cabeza con suma frescura. Conocimiento del toro, de los terrenos, de los tiempos. Le tapó todos los defectos y más a su oponente. Lo afianzó y lo sujetó con una solvencia apabullante hasta cuajar dos excelentes series al natural. Temple, profundidad, ajuste. Con el toro queriéndose rajar, lo sacó a los medios para, en la corta distancia, hacer una exhibición de recursos. Una estocada entera, la plaza entregada… y las dos orejas. Un huracán llamado Roca Rey pasó por Valencia.

Pablo Hermoso de Mendoza se mostró muy por encima de las condiciones del primero, un toro con el hierro de Carmen Lorenzo desrazado, sin celo ni codicia. El navarro tuvo que poner todo de su parte, primero encelando al toro con maestría a lomos de Napoleón, y después reuniéndose montando a Disparate con el que logró los momentos de mayor lucimiento en la ejecución de la hermosina. Finalizó con Pirata de un buen rejonazo en el segundo intento. Se le pidió la oreja que el palco no concedió.

Manzanares sorteó por delante un toro con romana. Al de El Pilar le costó mover sus cerca de seiscientos kilos pese al buen trato que le dio el torero alicantino. Aplicó temple, pulso y suavidad en una labor cimentada sobre la mano derecha y que no terminó de romper ante un animal con las fuerzas muy justas y que perdió las manos en muchas ocasiones.

Valencia, viernes 22 de julio de 2016. Toros de Carmen Lorenzo (1º, deslucido, sin celo ni codicia), Capea (4º, bueno, con movilidad) y El Pilar, flojo el noble primero; manejable pero con las fuerzas justas el segundo; deslucido, sin entrega ni clase el tercero; manso el cuarto. Hermoso de Mendoza, ovación con saludos tras petición y ovación con saludos; José MaríaManzanares, silencio y ovación con saludos tras dos avisos; Roca Rey, oreja y dos orejas tras aviso. Entrada: Casi lleno. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Víctor Barrio.