Cristina Sánchez, reina del toreo por un día


por Alberto Lopera
Cristina Sánchez, reina por un día. Reapareció en los ruedos después de 17 años ausente, lo hizo para una obra benéfica y demostró que ha sido y es la única matadora de toros de verdad.
Cristina Sánchez cortó dos orejas en el toro de su reaparición. Evidenció preparación, buenas formas y sentido del temple con un toro noble y a más. Su notable faena fue rematada además de modo contundente acero en mano. Brillante faena y brillante regreso.
Le pidieron con fuerza a El Juli la segunda oreja en el tercero, un toro con movilidad y transmisión que llegó a la muleta con mucho que torear. El Juli ya se impuso al animal en los primeros tercios (soberbio con el capote en saludo y quite) y siguió su dictadura en la muleta pese al genio del astado. Sobre todo con la zurda la faena cobró altura e importancia. Solo cortó una oreja porque la estocada cayó trasera y necesito el refrendo del descabello. Y a eso se agarró el presidente a pesar de la fuerte demanda.
El cuarto también se movió y permitió una faena ligada de Ponce, basada en la mano derecha, donde belleza y plasticidad caminaron de la mano. Finalizó con su clásica poncina entre el delirio del cónclave que pidió el segundo trofeo con fuerza. Pero el palco solo otorgó una.
El Juli también le brindó a Cristina la muerte del sexto. Tuvo el toro docilidad pero le costó mucho mover su anatomía. El Juli lo provocó, le dio fiesta con recursos y raza para dar forma y estructura a una faena de mérito, que le valió una oreja y le posibilitó abrir la puerta grande.

Cuenca. Sábado 20 de agosto de 2016. Toros de Daniel Ruiz, bien presentados y de buen juego en general, nobles en su mayoría; destacaron 2º, 3º y 4º. Enrique Ponce, ovación tras aviso y oreja; Cristina Sánchez, dos orejas y vuelta al ruedo; El Juli, oreja con petición de la segunda y oreja. Entrada: Casi tres cuartos. El público obligó a saludar a Cristina Sánchez tras el paseíllo.