Urdiales dos orejas en Bilbao, bronca a Morante


por Alberto Lopera

Dos orejas con salida a hombros de la plaza para Diego Urdiales, y una gran bronca a Morante en sus dos toros ha sido lo más rescatable de la quinta corrida en la feria de Bilbao.

No embistió el primero, un toro que se paró en la muleta tras haber acudido en cuatro ocasiones al caballo. Labor plana y hueca, de esbozos frente a un toro aplomado. Inédito Morante ante el deslucido animal. Desacertado con el estoque también. Bronca para Morante frente al deslucido cuarto. Abrevió el sevillano, que optó por pasaportar a su oponente tras escasos tanteos.

Extraordinario toro de Alcurrucén el segundo, un animal berrendo en colorado que tuvo un comportamiento muy núñez: suelto y sin fijar en los primeros tercios y entregado en el último, con clase y profundidad. Mucha calidad. Faena vistosa y reposada de Diego Urdiales, en la que lo más profundo fueron las series sobre la derecha. Labor esmerada, bella, reunida, con buena estética y sabor. Gusto del riojano, que toreó con despaciosidad e inspiración. Gran estocada final. Dos orejas para el torero y vuelta al ruedo con toda justicia para el toro: “Atrevido”, número 70, de 540 kilos y nacido en octubre de 2011.

Ginés Marín se mostró valeroso frente al manso sexto, que se aplomó y se quedaba corto en sus embestidas. Bien plantado el extremeño, logró extraer muletazos de mérito a base de ganarle la acción a su oponente y tirar de él con determinación y templanza. Concluyó con una buena serie en redondo y ajustadas manoletinas. Faena a más. Estocada corta y un golpe de descabello. Vuelta al ruedo para el diestro.

Bilbao, miércoles 24 de agosto de 2016. Quinta de las Corridas Generales. Toros de Alcurrucén, el 5º como sobrero tras devolverse el titular por blando. Bien presentados, serios, variados de hechuras y capas. Destacó el espectacular 2º, de nombre “Atrevido”, nº 70, berrendo en colorado, de 540 kilos y nacido en octubre de 2011, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre por su bravura y clase. Fue el mejor del encierro. El resto, desrazados y aplomados en su mayoría. Morante de la Puebla, silencio y bronca; Diego Urdiales, dos orejas y silencio; y Ginés Marín, ovación con saludos y vuelta al ruedo. Entrada: Más de tres cuartos. Diego Urdiales fue obligado a saludar tras el paseíllo en recuerdo de su gran faena del pasado año en esta plaza. Destacó toda la tarde lidiando con el capote José Antonio Carretero.