Cormanizales apoya a la corporación de Bogotá


por Alberto Lopera

bogota-manizales-montaje-511x280La Corporación Taurina de Bogotá, dirigida por Felipe Negret, y laCorporación Plaza de Toros de Manizales han llegado a un acuerdo para conformar el Consorcio Colombia Taurina. Así, suman fuerzas para licitar por la plaza de toros Santamaría y para relanzar la fiesta de los toros en la capital colombiana.

Cormanizales es la responsable del período de estabilidad que vive la plaza de toros de Manizales desde hace más de una década, y que la ha convertido en una de las plazas más seguras de Colombia. Felipe Negret, por su parte, ha sido uno de los que más ha luchado por la vuelta de los toros a la Plaza de Toros Santamaría, que no acogía festejos desde 2012 por el empecinamiento y la ilegalidad del alcalde Gustavo Petro.

Éste es el comunicado enviado por las dos empresas para anunciar su alianza:

‘La Corporación Taurina de Bogotá y la Corporación Plaza de Toros de Manizales “Cormanizales” han conformado el “Consorcio Colombia Taurina” para participar en el proceso licitatorio, abierto por la administración distrital de Bogotá, que escogerá la empresa que dirigirá los destinos taurinos de la Plaza de Toros de Santamaría.

“Cormanizales”, entidad que con lujo de detalles maneja la Monumental Plaza de Toros de Manizales desde finales del siglo pasado, ha decidido echar un capotazo – un verdadero quite artístico – al unirse con la Corporación Taurina de Bogotá – entidad que con éxito regentó la plaza de toros de Bogotá durante 13 años – para que regrese la tauromaquia a su escenario natural: La Santamaría. La afición taurina bogotana fue condenada a un triste exilio por la dictatorial decisión, de la anterior alcaldía, al cerrar arbitrariamente la primera plaza de toros del País.

Si el nuevo “Consorcio Colombia Taurina” gana la licitación, decisión que se conocerá el día 16 de septiembre de 2016, el objetivo de la Corporación Taurina de Bogotá y de “Cormanizales” será, no solo que retorne la fiesta brava a La Santamaría, sino que, además, se restituya y se respete la libertad de la afición taurina de Bogotá y de toda Colombia’.