Aburrimiento en los tendidos de Manizales


por Carolina Baquero

IMG_0012Manizales también es la ciudad de los cielos abiertos… agua mucha agua cayó durante el festejo, hecho que no ayudó mucho pues hizo más tediosa la tarde, que estuvo protagonizada por la falta de faenas completas y momentos de angustia.

Se lidiaba un encierro del hierro de Rincón Santo, de excelente presentación, variados de capa y bellos; pero desafortunadamente de mal comportamiento, sin clase, con ideas peligrosas, la cara arriba y haciendo extraños.

David Alzate, joven antioqueño, fue el director de lidia de la tarde de hoy. No fue su mejor momento en el primero de la tarde, un toro manso, con malas ideas y desrazado. El torero por su poca experiencia no encontró la forma de hilarle un par de tandas, un pase aquí y otro allá, pero ninguno con temple. Tuvo que optar de forma rápida por el estoque, con el cual ejecutó un espadazo trasero, desprendido y perpendicular. Silencio.

Alzate le brindó la lidia y muerte de su segundo ejemplar al empresario de Medellín, Don Santiago Tobón. La faena no fue fácil de ejecutar porque aunque el toro había sido el mejor hasta el momento, tampoco era un toro bravo, parecía que podía funcionar por sus hechuras y su comportamiento en el capote, pero como sus hermanos le faltaba clase, era peligroso y embestía por arreones. Algunas tandas las logró medio hilar pero otras no llegaba al tercer pase, en una de esas lo revolcó y le pegó un puntazo en el muslo izquierdo. Media estocada trasera y desprendida. Saludo desde el tercio.

Uno de la tierra fue el encargado de lidiar el segundo de la tarde, Julián Mateo Jaramillo. Con el capote saludó con una larga cambiada que el público agradeció con sus palmas. Con la pañosa no contó con suerte, el novillo no era nada fácil y requería de mucha autoridad en la mano, pero no la encontró. Dentro de la faena Jaramillo pudo ligar algunas tandas con mucho esfuerzo y las ganas de querer triunfar en su plaza, incluso un pequeño percance con el pitón del toro le provocó una pequeña herida en la nariz. Estocada completa y algo tendida. Palmas.

El quinto de la tarde era un durazno hermoso de estampa, ten movilidad, no era muy claro pero tenía algo de potencial, que sólo pudimos ver en el inicio de la faena de Julián Mateo Jaramillo, quien salió con mucho entusiasmo y logró formar tres tandas ligadas y que recibieron las palmas de los aficionados, pero de un momento a otro la faena de vino a menos y ni toro ni torero se entendieron, el toro sacó sus defectos de trompicar y Jaramillo se dejó quitar la claridad. Tercio de muerte defectuoso. Palmas.

La vida tampoco le sonrió mucho a Sebastián Hernández en el primero de su lote trató de conformar una faena pero esta no tuvo un horizonte claro, las condiciones del novillo ayudaron a desordenar la lidia, la cara siempre la llevaba arriba, trataba de colarse, no tenía clase pero si mucho motor. Estocada tendida y trasera, y varios intentos de descabello. División tras tres avisos.

La tarde la cerró Sebastian Hernández con un castaño que tampoco funcionó, la faena fue fría como lo era el clima en ese momento. El novillero no la pasó muy bien , se le vio inseguro y temeroso ante el desafiante toro que le correspondió. La faena fue de unipase y sin limpieza . Algo de apreturas pasó en el tercio de la muerte. Silencio.