Entretenida tarde de toros en Lima


por Alberto Lopera

Lima ponceOtra gran tarde de toros se vivió en Lima. Ponce, Talavante y Adame cortaron una oreja cada uno a los nobles toritos de Juan Pedro Domecq.

Ponce volvio a ser el ídolo de Lima. Realizó dos obras maestras que no tuvieron la rúbrica de la espada. Bien con el capote se mostró Ponce con el que abrió plaza, al que toreó con acompasadas verónicas y un buen quite por chicuelinas. El de Juan Pedro, que tenía muy buena condición, no estaba sobrado de fuerzas, pero el valenciano lo templó, le dio tiempo y pausa y lo aprovechó al máximo para torear con mucho gusto en una faena de gran acogida. Ligazón, relajo y armonía en la labor del diestro valenciano, que mató de una buena estocada algo trasera. oreja con petición de la segunda.

Enrique Ponce volvió a cuajar una faena magistral frente al cuarto, un toro muy justo de fuerzas pero al que logró hacerlo embestir con una muleta prodigiosa y mágica. La sutilieza, el temple, el ritmo y la cadencia fueron esenciales en una labor a más, repleta de elegancia y naturalidad. Acabó bajando la mano en naturales muy rotos y entregados, con un Ponce metido de lleno, disfrutando en todo momento. Lima se entregó a su ídolo con gritos de ¡torero, torero! Las poncinas finales fueron el mejor epílogo a una obra que, de nuevo, no tuvo la rúbrica de los aceros. Se le escaparon los trofeos y quizá el Escapulario.

Talavante se acopló perfectamente a la embestida del segundo de la tarde, un toro que no acabó de humillar y que en ocasiones se quedaba corto en su embestida. El extremeño toreó con mucho mando sobre ambas manos en una labor meritoria, que no logró rematar con la espada perdiendo por tanto el premio.

De hinojos abrió Talavante la faena de muleta al quinto, pasándose también al toro por la espalda. Salió con mucha disposición el torero, que aprovechó un toro de extrema nobleza de Juan Pedro para torear con empaque y buen estilo, dando rienda suelta a la improvisación y variedad. Con el toro más aplomado, se metió entre los pitones con alardes de valor. Mató al segundo intento y cortó una oreja. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo.

Joselito Adame inició su faena al tercero con estatuarios, metiéndose de primeras al público en el bolsillo. El mexicano, muy metido en la faena, realizó una labor de gran calado en los tendidos, con un Adame entregado y valiente que sacó sus armas para no quedarse atrás, ante un toro que no acabó de entregarse y humillar. Lo mejor, una gran estocada que hizo rodar al toro sin puntilla. Oreja con petición de la segunda.

Por zapopinas quitó Joselito Adame al sexto, otro buen toro de Juan Pedro Domecq aunque venido a menos. Aprovechó el mexicano la movilidad que tuco al principio el toro para ligar las series sobre ambas manos. Mejor el toreo al natural, con muletazos más relajados. Mató al segundo intento en la suerte de recibir.

Lima (Perú). Domingo, 27 de noviembre. Toros de Juan Pedro Domecq, correctos de presentación, buenos en general; el 5º, nº 98, colorado, 527 kilos, “Malcomido”, premiado con la vuelta al ruedo. Enrique Ponce, oreja con petición de la segunda y vuelta al ruedo; Alejandro Talavante, ovación con saludos y oreja; y Joselito Adame, oreja y ovación. Entrada: Dos tercios. Se despidió de los ruedos el veterano picador de toros Pedro Cárdenas, que recibió un reconocimiento de los compañeros.