Roca Rey transformó la tarde


por Carolina Baquero

Pase Roca
Con una entrada que no superaba la media plaza para un cartel que merecía la masiva asistencia, se llevó a cabo el segundoo festejo de la Feria de Cali. Tarde algo contrariada y extraña, que nos deja como positivo las dos oreja de Roca Rey.

Se lidió un encierro de la ganadería de Paispamba de propiedad de Don Enrique “kike” Álvarez, de muy buena presentación pero con un juego muy complicado y peligroso; sobresalió el lidiado en sexto lugar.

Llegó a Cali uno de los toreros más queridos en esta plaza, David Fandila “El Fandi”, quien saludó a su primer ejemplar con un capote variado y un buen tercio de banderillas cómo es su costumbre. El toro con la cara a media altura, embestida incomoda, se recostaba sobre el cuerpo del torero y fue mermando su motor al lado de la faena. No ha podido El Fandi confeccionar una faena, tuvo que arrancar pases, que el toro respondía con derrotes. Estocada de recurso, caída y saliéndose de suerte; dos descabellos. Palmas y pitos al toro.

El Fandi quería cambiar la historia de la tarde… puso la plaza a su favor con espectacular tercio de banderillas, donde colocó cuatro pares y galleó al de Paispamba, que desconcertó porque su comportamiento inicial daba buena sensación y por eso el torero lo brindó al público. Pero en la faena de muleta fue igual que sus hermanos, manso, con malas ideas y buscando colarse entre la muleta y el cuerpo del torero. Media espada y descabello. Palmas y pitos al toro.

Sustos y accidentes provocó el segundo toro de la tarde en el tercio de banderillas, llevándose por delante a Gustavo García “Jeringa”, dándole una fuerte voltereta, sin mayores consecuencias, más que magulladuras y baretazos; también cortó el viaje a Jaime Devia. El matador de toros antioqueño, Luis Miguel Castrillón,  tuvo la mala suerte de encontrarse con este jabonero, que ya en la faena de paró y no permitió ningún lucimiento; sólo quedaron las ganas del matador. Pinchazo y estocada trasera y varios intentos de descabello. División tras dos avisos.

Luis Miguel Castrillon se fue en blanco de su presentación en Cali y no porque no quisiera sino porque el astado fue un hueso duro de roer, un manso y desclasado que fue pitado en el arrastre. Intenciones de faena pero no fue posible porque el ejemplar a mitad de cada pase se quedaba corto e interrumpía el movimiento de muñeca del paisa. Tercio de la muerte defectuoso. Silencio.

Andrés Roca Rey salió con la firmeza y valor de una figura del toreo, ejecutó una serie de tafayeras en El Centro del redondel y remató con verónicas apretadas. La faena fue casi nula, el viento incomodó todo el tiempo y el toro cada vez más mostraba su mansedumbre y el peligro que tenía en su comportamiento. Probó los dos pitones, siendo un poco más fácil por el izquierdo, allí Roca Rey le ejecutó una serie de naturales ayudados. Pinchazo y estocada fulminante. Palmas.

Cambió la tarde en el último toro, casi nos vamos con la sensación de una corrida triste y sin ningún éxito; pero en manos de Roca Rey la historia fue otra. Recibió con una serie de chicuelinas muy ajustadas y luego con la muleta se paró en el centro del redondel para unos cambiados por la espalda de muy buena factura. La faena estuvo fundamentada en la mano derecha, aunque probó los dos pitones; a un toro que con genio fue el que más se dejó y le permitió a Andrés resaltar sus cualidades y opacar algo de sus defectos de embestida. Estocada con voltereta. Dos orejas.