Juli sólo hay uno


por Carolina Baquero

Juli, trofeo ManizalesLa plaza estaba llena y expectante por un mano a mano que prometía ser de éxito. Dos toreros totalmente opuestos en su concepto del toreo y además con principios toreros diferentes. El gran triunfador fue el gran Juli con cuatro orejas.

Se lidió un encierro de la ganadería de la tierra, Ernesto Gutiérrez, propiedad de Don Miguel Gutiérrez. La presentación fue irregular, algunos muy justos para ser toros; su juego tampoco fue favorable, escasos de bravura.

Morante de la Puebla se sintió cómodo toreando al primero de la tarde, que tuvo repetición pero de embestida pastueña y con poca transmisión; además que su fenotipo era muy justito tanto de carnes como de cornamenta. Hubo toreo en redondo de mucha calidad, especialmente cuando las tandas no sobrepasaban los tres muletazos pues al cuarto la tela eta trompicada. Estocada desprendida y descabello. Saludo desde el tercio y palmas al toro.

Tremenda bronca la que se ganó José Antonio “Morante de la Puebla” , no hizo más que dar una tanda cerca del burladero de matadores y después pedir el acero de verdad para casi convertir el toro como un colador a punta de pinchazos. Es injusto que se le falte el respeto a la afición y al toro, tanto que los tendidos se pusieron de pie y le dieron la espalda al ruedo, mientras gritaban FUERA. El toro era complicado y seguramente no iba a poder ser una faena cómoda, pero por lo menos hay que intentar encontrar la lidia. Gran Bronca tras dos avisos.

Sentado en el estribo saludó con pases por alto al último de su lote Morante, un toro que comenzó siendo muy claro y noble, un recorrido favorable; pero se vino a menos poco a poco, haciendo que el torero le tuviese que perder pasos para evitar que lo prendiera. Lo más sobresaliente de la faena unos naturales muy a la antigua y un trincherazo de pintura; aunque debemos decir que la faena no fue tan limpia cómo se quisiera. Pinchazo y estocada trasera y tendida. Oreja.

El Juli construyó faena con un toro con defectos en su embestida, sin terminar de romper en cada pase y llevando la cara arriba al final. Pero tenía una muleta poderosa por delante y tuvo suerte el toro porque sus defectos casi no se vieron, mientras él se venía a menos, El Juli aumentaba la calidad de su faena con esa muleta bien planchada y con continuidad entre cada tanda. Saludo desde el tercio tras petición de oreja.

Después de un buen tercio de puya El Juli encendió los tendidos con un quite por lopecinas de bella factura. El toro no era el más bravo, se quería quedar parado a la mitad de cada pase y le faltaba clase , pero eso no le importa a un maestro como Julián López; para él todos son merecedores de una lidia y el público disfrutó bastante con cada tanda de derechazos y naturales, muy templaditos ellos. Tres cuartos de estocada un poco trasera. Dos orejas.
El sexto y último del mano a mano en Manizales, tenía una cornamenta basta y que le tapaba los ojos, trayendo esto problemas para ver lo que tenía por delante.
Sin embargo el maestro Julian bordó una gran faena, con tanto gusto y a su vez técnica para hacer valer un toro que no era bueno, no tenía casta, quería rajarse; pero con tan mala suerte el toro que por delante tenía un toro que no se raja y que tiene todo el toreo metido en la cabeza. Ejecutó una faena de sabiduría, abriendo el compás y estirando el brazo hasta el final de su cadera; limpio por los dos pitones y de transmisión sin igual. Estocada en lo alto y de volapie. Dos orejas.