Padilla, cornada y oreja. Curro Díaz, arte y oreja


por Alberto Lopera

curro_declasLos dos triunfadores ayer en Valencia al cortar una oreja a cada uno de sus toros fueron Juan José Padilla a base de valor y sangre. Y Curro Díaz con arte y torería.

Curro Díaz brindó la faena de su primero a sus compañeros de cartel. Se encontró enfrente con un toro con movilidad, que iba y venía pero que lo hacía sin fijeza ni clase. No descolgó nunca. El de Linares se mostró fácil, seguro y sereno en una labor de más a menos por la condición del toro, en la que logró muletazos sueltos componiendo con gusto la figura. No anduvo fino con la espada.

Manuel Escribano volvía a los ruedos con “Hostelero”, un fuenteymbro de preciosas hechuras, bajo, con cuello, armónico… El de Gerena, como si no hubiera pasado el tiempo, banderilleó con las facultades de siempre en un tercio que compartió con Padilla. Emotivo resultó el brindis del sevillano a los médicos que le atendieron en Alicante, presentes en el tendido de Valencia. Fue el toro también ideal para una reaparición: clase, humillación y bondad. Manuel Escribano estuvo solvente, correcto y firme dentro de un trasteo con altibajos que contó con muletazos sueltos templados sobre la mano derecha. Dejó una buena estocada entera y trasera en el segundo encuentro y saludó una ovación.

Valencia, domingo 12 de marzo de 2017. Toros de Fuente Ymbro, bien presentados, astifinos, ofensivos por delante, de variado juego. Los mejores el humillador primero, el tercero, con clase, bondad y humillación, de buena condición el cuarto, y enclasado pero de justo fondo el quinto. El segundo, con movilidad pero sin clase ni fijeza; deslucido y rajado el sexto. Juan José Padilla, vuelta al ruedo tras petición y aviso y oreja; Curro Díaz, ovación con saludos y oreja; Manuel Escribano, ovación con saludos tras aviso y ovación con saludos tras petición y aviso. Entrada: Media plaza. El público obligó a saludar a Manuel Escribano tras romperse el paseíllo.