Una oreja para el saber


por Carolina Baquero

Al único toro de la segunda tarde de San Isidro, que funcionó para dar un buen espectáculo, Morenito de Aranda; un torero conocido para Colombia, logró ejecutarle una faena de gran factura y cortarle una merecida oreja.

Morenito toreó con muchísimo gusto, despaciosidad y además discernimiento, porque su lote aunque fue el mejor, no dejaron de ser dos mansos que se dejaron; y fue allí donde el torero tuvo que encontrar la lidia adecuada para sus dos oponentes.

Eugenio de Mora y Román, no tuvieron muchas posibilidades ante este mal encierro, a pesar de su voluntad. Román fue arrollado de forma escalofriante en el sexto de la tarde, afortunadamente no hay nada que lamentar.

 

Reseña:

Se lidiaron seis toros de la ganadería de El Ventorrillo de buena presentación pero comportamiento no muy acorde a las necesidades de un festejo en Madrid. Destacaron dentro de la mansedumbre el segundo que fue noble y el quinto que tuvo mayor emoción.

Eugenio de Mora            Silencio tras dos avisos y silencio

Morenito de Aranda      Ovación tras aviso y oreja

Román                             Silencio y silencio tras aviso