Interesante corrida de Victorino en Bilbao


por Alberto Lopera

Victorino BilbaoAl primero le tocaron las palmas de salida por su belleza. Desde el comienzo marcó su corto viaje, defecto que acusó todavía más en la muleta. Tobillero, se revolvía con rapidez y apenas pasaba, no dio opciones a Diego Urdiales, que sólo pudo lidiarlo sobre las piernas. Inédito el riojano, que mató con habilidad. Un trofeo logró del cuarto tras una faena presidida por la buena expresión y el clasicismo. Urdiales lanceó con cadencia a la verónica, rematando el saludo de una sabrosa media. Bien picado el toro por parte de Chicharito, brindó el riojano al respetable una faena que contó con pasajes sobre ambas manos en los que imprimió torería y buen gusto frente a un toro noble pero justo de raza y que quiso rajarse. Un feo pinchazo y una estocada entera pusieron el broche a su actuación.

El que hizo segundo, también ovacionado, apuntó más que desarrolló. Tuvo temple y nobleza en la embestida el victorino pero le faltó empuje y le sobró sosería. Manuel Escribano, que brilló en banderillas especialmente en un par al quiebro y al violín, brindó a El Juli y acertó a cogerle el ritmo en una serie al natural plena de suavidad y pulso, lo mejor de su actuación. Firmeza en la labor del sevillano, que falló con los aceros y saludó una ovación.

Escribano paseó una oreja del buen quinto y se le pidió con fuerza una segunda. Fue a recibir al animal a la puerta de chiqueros, para darle una larga cambiada de rodillas seguidas de un puñado de verónicas en las que el toro arreó de verdad. Banderilleó el de Gerena con lucimiento, de poder a poder en el primer par, al cuarteo en el segundo y al quiebro junto a las tablas el tercero, citando sentado en el estribo y librándose, de milagro, de un serio percance. La plaza se puso en pie. Luego, arrancó la faena de muleta doblándose bien por abajo. El toro embistió con clase aunque con las fuerzas justas de primeras y el torero supo templarlo al natural. Exhibió pulso el torero también sobre la diestra, por donde bajó la mano y llevó larga la embestida. Las pausas resultaron también fundamentales. Apretó al toro en las postrimerías de la faena y rompió el trasteo, que parecía haberse venido un tanto abajo en el tramo intermedio. El espadazo arriba sin puntilla desató la pañolada.

Paco Ureña le cortó una oreja al tercero merced a su toreo con la mano izquierda y a un soberbio volapié. Fue un toro noble pero con ciertas dificultades como la nula humillación que tuvo y un incómodo gazapeo. El murciano, que brindó a Isabel Lipperheide, hija de Dolores Aguirre, supo por momentos perderle pasos y logró muletazos al natural de bella factura y en los que acabó imponiendo su concepto puro del toreo. Manejó la espada con fenomenal contundencia y paseó premio. El sexto fue devuelto por flojo, saliendo en su lugar un sobrero colorado de Salvador Domecq. Pasó sin clase el toro en la muleta de Paco Ureña, que anduvo entregado y dispuesto en todo momento. Soltó la cara el animal, que embistió rebrincado aunque ello no fue óbice para que el murciano dejara de insistir en ningún momento. Marró con los aceros.

Bilbao, miércoles 23 de agosto de 2017. Toros de Victorino Martín. De excelente y pareja presentación, en tipo y de interesante juego. Los de más clase, 2º y 5º. Peligroso el 1º. Devuelto el 6º por flojo, sustituido por un sobrero de Toros de Salvador Domecq, deslucido. Diego Urdiales, palmas y oreja; Manuel Escribano, ovación con saludos y oreja con fuerte petición de la segunda; Paco Ureña, oreja y silencio. Entrada: Más de media plaza. El público obligó a saludar a Diego Urdiales antes de que saliese el primero de la tarde, ovación que compartió con sus compañeros.