En Bilbao, apoteósis de Enrique Ponce


por Alberto Lopera
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Otra Puerta Grande en Bilbao de Enrique Ponce, el torero cuya técnica asombra más cada día por esa “difícil facilidad” para domeñar a los toros.

El valenciano volvió a renovar su idilio con la afición bilbaína y logró la sexta puerta grande en esta plaza, tras sentar cátedra en el ceniciento ruedo de Vistalegre. Fue en el cuarto del festejo, donde Enrique Ponce dictó una nueva lección del toreo, con un astado que si bien tuvo calidad y nobleza también hubo que comprender todos sus matices y condiciones para obrar el milagro. Y el milagro se obró. Y lo hizo el valenciano, con una faena donde empleó todos los recursos y toda su experiencia y sabiduría para ir haciendo poco a poco -con mucha ciencia y paciencia- una obra cumbre. Esperó la plaza de Bilbao a Ponce, sabedora de cómo es el diestro y como busca siempre sacar lo mejor de sus toros para desplegar su toreo y crujió la plaza con una tanda en redondo, poderosa y mandona, con la que se entregó el público sin objeción alguna. A partir de ahí fue a más la faena, con momentos de mucha clase y plasticidad en la que se gustó y en la que descubrió -para los incrédulos- cómo era el toro y como es su tauromaquia. Toreó a placer por ambos pitones. Con disposición, con entrega y con valor, llevando siempre toreado al de Victoriano del Río al tiempo que se lucia en cada pase en redondo. Y al natural también lo cuajó, perdiéndole los pasos para engancharlo de frente con pulso, con suavidad y con temple, al tiempo que aguantaba los parones del toro y le daba tiempo y distancias. Pura ciencia. Rotundo, macizo. Todo lo hizo él llegando a torear con mucha hondura y rematando de una gran estocada. Doble trofeo y la plaza en pie entregada ante el torero valenciano. El toro fue ovacionado en el arrastre.

Bilbao, viernes 25 de agosto. 7º festejo de la Semana Grande. Toros de Victoriano del RíoEnrique Ponce, silencio y dos orejas; Cayetano, ovación con saludos y silencio; Ginés Marín, ovación con saludos y oreja. Entrada: Tres cuartos de entrada. Entre el público estuvo presente el Rey Emérito SM Juan Carlos I, la Infanta Doña Elena de Borbón, don Jaime de Marichalar y doña Victoria Federica Marichalar y Borbón