Perera y Ginés Marín triunfaron en Albacete


por Alberto Lopera

albaceteA hombros de la plaza han salido Miguel Angel Perera y Ginés Marín quienes cortaron dos orejas cada uno a los toros de Domecq. Lamentablemente el diestro Antonio Ferrera de gran actuación también resultó herido y fué llevado a la enfermería.

Abrió plaza un toro deslucido, que embistió a arreones, con la cara alta y escarbando en todo momento. Antonio Ferrera anduvo aseado en una labor en la que se mostró con naturalidad con capote y muleta pero en la que el lucimiento fue imposible. Mató de dos pinchazos y un golpe de descabello.

El cuarto fue un toro incierto, con su peligro. Ferrera, que en este sí cogió los palos, estuvo enorme con él, con una profesionalidad y torería extraordinaria. Los muletazos surgieron de uno en uno, toreando despacito, templado, con naturalidad. La banda de música ni se enteró. Gusto y torería a raudales a cargo del extremeño que, al final, acortó distancias y se pegó un sincero arrimón. En uno de esos pasajes finales el toro le echó mano, hiriéndole en el muslo izquierdo. Aguantó el torero que, cojeando, quiso dar muerte al animal. Lástima que marrara con los aceros. Pasó por su propio pie a la enfermería, en medio de una gran ovación.

El segundo fue devuelto tras blandear, corriéndose turno y saliendo el previsto como quinto. Fue éste un toro excepcional, con grandes virtudes, que permitió a Miguel Ángel Perera cuajar una faena rotunda de principio a fin. El extremeño logró una faena ligada y cosida, sometiendo al toro por abajo que respondió con mucha entrega. Labor abundante sobre ambas manos. Perera toreó largo, profundo y con mando. Muy redondo. Un final por luquecinas sin moverse. Mató de una estocada entera y para él fueron las dos orejas. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo.

El quinto fue un toro muy desagradable, con el que se dio un serio y consciente arrimón Perera. Le sacó tres o cuatro por cada pitón exponiendo dentro de una labor, fundamentalmente, meritoria. La gente le dio importancia porque el toro tenía su peligro, sin embargo, la banda de música -como en el cuarto- tampoco pareció enterarse. Perera estuvo por encima del toro, hecho un tío, conduciendo la embestida con mucho temple. Remató de una estocada, hubo cierta petición de oreja y quedó todo en saludos desde el tercio.

Ginés Marín le cortó una oreja al tercero, un toro que iba y venía en la primera parte de su lidia pero que a partir del ecuador de la faena se fue entregando a la muleta del jerezano. Mejoró el toro en las manos de Ginés Marín, que lo templó, le dio buen trato y le ligó muletazos de bellísima factura a un animal de buen fondo. Una estocada entera de la que tardó en doblar el toro acabó enfriando al respetable que premió la actuación del torero con una oreja.

Otra oreja paseó Ginés Marín del sexto, un toro con movilidad que embistió mejor por el pitón izquierdo, por donde el torero instrumentó unos cuantos naturales de excelente factura. Dejó un espadazo en dos tiempos y se fue a hombros con Perera.

Albacete, jueves 14 de septiembre de 2017. Toros de Santiago Domecq (2º bis). Bien presentados, con movilidad y encastados en líneas generales. Los mejores 2º, 3º y 6º. El 2º, Merecido, número 74, negro meano, de 523 kilos, nacido en 03/13, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Antonio Ferrera, palmas y gran ovación de camino a la enfermería; Miguel Ángel Perera, dos orejas y ovación con saludos tras leve petición; Ginés Marín, oreja tras aviso y oreja. Entrada: Tres cuartos de plaza.

PARTE FACULTATIVO DE ANTONIO FERRERA.- “Herida por asta de toro en cara posterior del tercio medio proximal del muslo izquierdo, con orificio de entrada de 5 cms. y una trayectoria ascendente de unos 10 cms. que afecta a los músculos glúteo mayor, recto interno y semimembranoso. Intervenido en la enfermería de la plaza de toros con posterior traslado a la Clínica de Santa Cristina. Pronóstico: Menos grave. Firmado: Dr. Glez. Masegosa”.