Interesante novillada en la Feria de Otoño


por Alberto Lopera

El primero de la tarde fue un novillo noble y con calidad con el que Colombo demostró estar preparado para su próxima alternativa. Leo Valadez realizó un medido pero sabroso quite por chicuelinas antes de que Colombo protagonizara un tercio de banderillas que fue una demostración de capacidad. Con la muleta, el venezolano estuvo muy centrado y a gusto en todo momento. Los mejores pasajes llegaron por el pitón derecho, el de más opciones de un utrero al que le faltó transmisión. Colombo se abandonó por momentos. Mató de una gran estocada. Dimensión y solvencia demostró Colombo ante el cuarto, un novillo complicado. El venezolano estuvo variado con el capote y poderoso en banderillas. Con la muleta, el novillo tuvo poca clase. Volteó a Colombo, afortunadamente sin consecuencias. El venezolano no se amilanó, aguantó alguna colada y supo cambiarle los terrenos, buscar los tiempos, las distancias y las alturas para conseguir imponerse al novillo. Terminó con bernadinas de alto voltaje. Demostración de novillero hecho y cuajado. El público reconoció el esfuerzo con una ovación.

Deslucido y sin clase resultó el segundo de la tarde. Hizo albergar esperanzas en los primeros tercios. Valadez le realizó un intenso saludo capotero. Ochoa quitó con ajustadas saltilleras. En los primeros pasajes de la faena de muleta sufrió una voltereta y pareció acusarlo. Valadez le dio tiempo y distancia, pero no llegó a acoplarse con un novillo que fue a peor, saliendo del muletazo con la cara alta y desentendido. Labor afanosa del mexicano. Valadez ejecutó una labor más meritoria que brillante ante el quinto, un novillo complicado, que embistió con genio, rebrincado y a regañadientes por los dos pitones. Sorprendió el mexicano con un quite por lopecinas antes de arrancar con la muleta citando en los mismos medios de la plaza para torear sobre la diestra. Insistió por ese lado en las primeras series, logrando después algún natural aislado de buen tono. Labor seria y por encima de las condiciones del novillo, al que mató mal.

El tercero tuvo nobleza pero se acabó pronto. Estuvo a buen nivelOCHOA_MAD. Jesús Enrique Colombo aprovechó su turno para quitar por chicuelinas. Ochoa toreó firme y asentado, pero pronto se vino abajo el novillo. El madrileño destacó toreando al natural, enganchando, llevando largo al novillo y vaciando la embestida. Faltó ligazón por la condición del novillo. Mató de una estocada en la que se tiró a por todas. Ilusionó Carlos Ocho con el sexto, un buen novillo, con transimisión, pero que se vino a menos cuando el torero le exigió. Ochoa dejó series de mucha calidad, toreando con largura y profundidad. Cuando se afligió el novillo alargó la faena en un trasteo de gran entrega.

Madrid, miércoles 27 de septiembre de 2017. Feria de Otoño. Seis novillos de El Ventorrillo, bien presentados, manejables y justos de fuerzas. Jesús Enrique Colombo, palmas y ovación con saludos tras aviso; Leo Valadez, silencio en ambos; Carlos Ochoa, que se presenta con caballos en Las Ventas, palmas y ovación con saludos. Entrada: Algo más de dos tercios (16.572 espectadores).