De nuevo la maestría de Ponce en Zaragoza


por Alberto Lopera

ponce_cuarto_zgzaEnrique Ponce ha vuelto a mostrar su técnica y maestría hoy en la plaza de Zaragoza. El valenciano, correcto de capa antes de la discreta pelea en varas del animal, brindó al público esperanzado. Sin embargo, el astado se agarró pronto al piso y protestó en cada embestida. Hubo tesón a cargo del de Chiva, que porfió en una labor vacía. Dos pinchazos y una estocada dieron paso al silencio del público.

Más alegría y movilidad en los primeros tercios exhibió el segundo, al que, sin embargo, le faltó mayor humillación y fijeza en esos primeros compases de la lidia. Tras un buen quite por chicuelinas de Ginés Marín, Cayetano se salió hasta más allá del tercio con toreros muletazos de trinchera y de la firma, calentando de primeras al público. A continuación, ligó las series sobre la mano derecha con templanza y buen acople. El toro embistió a media altura pero se prestó al lucimiento por su movilidad y repetición. No fue igual por el lado zurdo, cazando en la segunda serie al torero, que giró sobre los pitones y salió del trance con la cara ensangrentada y una cornada en el tercio inferior del muslo izquierdo. Tiró de raza el torero, que aun dio una serie más sobre la mano derecha antes de enterrar el acero en una gran estocada. Fue premiado con las dos orejas cuando ya había ingresado en la enfermería.

 

Nadie veía al cuarto. Nadie, salvo Ponce. La ciencia lidiadora del valenciano hizo romper al toro, que acabó embistiendo por momentos con ritmo y compás. Ligó los muletazos sobre la diestra, descolgándose de hombros y toreando con enorme gusto. Algún natural fue de soberbia factura. Como otros que llegaron después citando con el envés de la muleta, alguno de ellos de antológico temple. Su labor fue todo un derroche de inventiva, fantasía y originalidad. El toro acabó rindiéndose a la supremacía del valenciano, que finalizó con redondos ejecutados con la pierna flexionada que pusieron la plaza en pie. Trasteo siempre a más. E inagotable capacidad de sorpresa e inteligencia del de Chiva, que dejó una estocada -de la que el toro tardó en doblar- y fue premiado con un trofeo.

Zaragoza, miércoles 11 de octubre de 2017. Feria del Pilar. Toros de Juan Pedro Domecq (el 6º jugado como sobrero tras devolverse el 3º y correrse turno) y Parladé (1º, 2º y 3º bis). Desiguales de presentación y juego. Enrique Ponce, silencio, oreja tras aviso con petición de la segunda y vuelta al ruedo en el que lidió por Cayetano; Cayetano, dos orejas en el único que mató; y Ginés Marín, ovación con saludos y silencio. Entrada: Casi lleno. Jesús Díez “Fini” y Manuel Izquierdo saludaron tras parear al 3º e Iván García y Alberto Zayas hicieron lo propio tras banderillear al sexto.

PARTE FACULTATIVO DE CAYETANO.- “Herida por asta de toro a nivel de la cara interna del tercio superior del muslo izquierdo con orificio de entrada de 6 cm. y tres trayectorias: una superior que llega hasta el pubis, otra posterior de 10 cm. que desgarra las fibras de los músculos aductores y otra inferior de 20 cm. que dislacera las fibras del cuádriceps. Profusa hemorragia a expensas de vasos musculares de pronóstico grave que sí le impide continuar con la lidia”.