Corrida de Libertad


por Carolina Baquero

IMG_7765 copiaHoy fue una tarde de clima espectacular y un lleno hasta las banderas, un día en que Manizales marchó por la libertad de la tauromaquia y se oyeron cada uno de los gritos exigiendo respeto a nuestras tradiciones.

Se lidió un encierro de la ganadería de Salento, de presentación variada y juego desigual, algunos con bastantes complicaciones.

Saludo destacado con el capote por parte Curro Martín, torero bogotano, lo llevó al caballo por gaoneras… allí el toro acudió de buena manera. Curro siempre se ha caracterizado por ser un torero artístico y a la vez luchador, fue muy meritoria su labor porque el toro se fue mermando pero el torero lo buscó aunque fuese de uno en uno logró torearlo con temple y en el centro del redondel, incluso ejecutando tandas en redondo. Pinchazo y estocada efectiva. Vuelta al ruedo.

El segundo alternante era Andrés de los Ríos, quien pechó con un toro peligroso, desclasado y que siempre llevó la cara arriba; motor tenía de sobra pero no servía de nada porque era casi imposible torearlo, y digo casi porque todo toro tiene su lidia pero es entendible para un torero que torea muy poco, y eso no permite tener todo el conocimiento para lidiar. Estoque en falso, donde rasgó la piel del astado; y estocada completa. División de opiniones tras aviso.

Moreno Muñoz nacido en Bogotá fue uno de los novilleros más destacados de su época, y hoy conquistó al público de Manizales, estuvo muy templado, ligado y contundente. Estocada y excelente descabello, la presidencia tomó una muy mala decisión al negarle una oreja que pidió el público.

El ubatense Juanito Ortíz, toreó bonito y ordenado, aún cuando su toro le presentaba dificultades, no transmitía y era desclasado. La faena tuvo varios momentos ligados y templados, faltó imprimir un poco más de emoción al inicio para que la gente se metiera más con él, sin embargo al final la afición lo respaldó bastante con sus aplausos. Pinchazo y medio estoque que lo descordó. Silencio.

 

Leandro de Andalucía fue el quinto alternante, conecto fácilmente con los tendidos y a esto también contribuyó en picante del toro que aunque al final se vino a menos y se quería rajar; acudió siempre a la muleta. Leandro lo persiguió, no lo dejó irse a tablas y ejecutó unas buenas tandas por el pitón derecho, que era el más potable. Estocada completa y caída. Oreja.

El festejo cerraba con la presentación del manizaleño Camilo Pinilla, a quien desafortunadamente se le vio muy inseguro ante un toro caminador, soso y manso. La faena no tuvo transmisión y la afición se molestó. Fue complicadísimo para matarlo, desatento y huidizo. Pinchazo, 3/4 de espada y descabello. Palmas.