David Martínez se lleva el corazón de los caleños


por Carolina Baquero

Una tarde de variedad de emociones en la plaza de toros de Cañaveralejo, se esperaba un mejor resultado por la calidad del cartel que se presentaba para este segundo festejo del seriado pre feria. Sin embargo los ejemplares se fueron sin desorejarse.

Se lidió un encierro de la ganadería DosGutierrez, de presentación variada y dispar; y con juego desigual, en su mayoría con tendencia a la mansedumbre y con pocas posibilidades de lidiarse. Se destacó el lidiado en quinto lugar.

Nada fácil el ejemplar que abrió plaza y que le correspondió al torero Pepe Manrique, en el caballo dio una pelea bravucona y en banderillas cortó yéndose siempre hacia el pecho. Aunque desde el principio el torero por doblones trató de someterlo, el toro no quiso atender y por el contrario buscó el abrigo de las tablas, atendía por arreones pero con una querencia fuertísima que hizo imposible generar faena. Estocada completa y desprendida. Palmas.

Cristobal Pardo pasó muy malos ratos con el ejemplar que le tocó en turno, quien tuvo un repentino cambio desde el capote, donde bajó la cabeza y mostraba virtudes; pero en la muleta manseó, pegaba gaña fonazos a los engaños y buscaba el cuerpo del matador… ya lo veía venir Cristobal que no lo brindó porque no le generaba confianza. Pinchazo y  media estocada caída. Silencio tras aviso

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Tampoco fue sencillo enfrentarse al tercer astado, que puso en alerta a las cuadrillas, matadores e incluso provocó el tumbo al picador; pero afortunadamente por delante para enfrentarlo estaba un matador como Gustavo Zuñiga, que tiene valor, entrega y compromiso absoluto. El matador ejecutó el tercio de banderillas que por los engaños del toro no pudo ser de buena colocación pero si de emoción. La faena tuvo un inicio con ligazón pero fue quedando en uni pase ante la falta de clase y casta del toro, que se rajó y obligó a Zuñiga a perseguirlo para arrancarle los pases que coreaba el público que se conectó desde el principio con el caleño. Tercio de muerte muy complicado y más aún cuando en su primer intento el torero se cortó la palma de su mano derecha y sangraba profusamente. Saludo desde el tercio tras dos avisos.

Debutaba en Cali, el mexicano, originario del Estado de Coahuila; Antonio Lomelín, quien pechó con un un garbanzo negro rajado y bravucón. No hubo en ningún momento conexión, entendimiento, ni faena alguna … más bien momentos de tensión porque la velocidad con la que buscaba colarse en el cuero del torero, era angustiante. El tercio final no fue menos preocupante, el toro no permitía la colocación y alineación correcta, se arrancaba continuamente, desarmó en varios intentos al matador que realizó varios intentos de entrar a matar con fallas en su técnica. Silencio tras dos avisos.

Un toro noble, encastado pero con medido combustible, le correspondió a David Martinez; un joven torero que busca agradarle a las aficiones que conoce y logró hacerlo con Cali, donde saludó con vistosos lances con el capote y además un alegre tercio de banderillas. La faena tuvo movilidad, ligazón, que tuvo gallardía cuando se sembró de rodillas para ejecutar redondos con la derecha. Un pinchazo y una estocada de excelente colocación. Vuelta al ruedo tras fuerte petición de oreja.

No hubo un buen cierre de la noche, más bien fueron momentos incómodos los que vivió el propio matador de toros Camilo Pinilla, de la ciudad  de Manizales; ante un toro de embestida violenta, con la cara siempre arriba y de corto recorrido. Al torero le ganaron los nervios, se le vio inseguro y le permitió al toro tomar el mando de la situación. Tres cuartos de espada. Silencio tras dos avisos.

Reseña:

Media plaza. Toros de DosGutierrez de juego y presentación desigual.

Pepe Manrique (Colombia) Palmas.

Cristobal Pardo (Colombia) Silencio tras aviso.

Gustavo Zuñiga (Colombia) Saludo desde el tercio tras dos avisos.

Antonio Lomelín (México) Silencio tras dos avisos.

David Martínez (Colombia) Vuelta al ruedo tras petición.

Camilo Pinilla (Colombia)  Silencio tras dos avisos.