Luis Bolívar abre la primera puerta grande en Manizales


por Carolina Baquero

Un muy buen clima acompañó el inicio de la feria número sesenta y tres de la perla del Ruíz. Una tarde en la que abrió la puerta grande el colombiano Luis Bolívar.

Se lidiaron seis toros de la ganadería de DosGutierrez que hoy celebraba sus 70 años de fundación. Lamentablemente en su mayoría el encierro acusó falta de casta, a excepción del cuarto de la tarde que fue premiado con la vuelta al ruedo.

El primer toro de la tarde le correspondió al matador de toros colombiano, Luis Bolívar; infortunadamente salió un astado manso, huidizo, reservó e incómodo. En el tercio de banderillas el toro lanzó de fea forma a Ricardo Santana de cabeza al callejón, un golpe sin pérdida de conocimiento. Luis bregó por los dos pitones pero no quería nada este de DosGutierrez. Dos estocadas de recurso y tres intentos de descabello. Silencio y pitos al toro.

El caleño supo mostrar las bondades del cuarto de la tarde, un ejemplar con transmisión, repetidor en la muleta, bravo y aunque algo rebrincadito y sin clase, daba todas las opciones de lucimiento. La faena de Luis fue ligada, más en sus inicios, donde pudo por los dos pitones torear en redondo en el centro del redondel. Estocada de buena colocación y ejecución. Dos orejas y vuelta al ruedo al toro.

Alberto López Simón se encontró con un ejemplar descastado y sin transmisión, era más que molesto para torearlo, no se vio ni un sólo muletazo planchado en la faena. Más bien tuvo que trastearlo de aquí para allá. Estocada trasera en lo alto. Fallos repetidos con el descabello. División tras dos avisos y pitos al toro.

Muy mala suerte ha tenido López Simón en los sorteos en Colombia este año, y está vez no ha sido la excepción. El toro reservón, manso, calamocheando y trompicando la muleta; la faena no tuvo norte ni orden, ni conexión alguna. Dos pinchazos, una estocada y varios intentos de descabello. División de opiniones tras dos avisos.

El tercer toro de la tarde fue mejor que sus dos primeros hermanos, sin embargo le faltaba clase en la embestida. La faena tuvo continuidad en manos de José Garrido, aunque poco temple; la afición de Manizales se conectó con el español, que puso mucho interés y compromiso. La estocada fue trasera y desprendida. Una oreja larga y palmas en el arrastre para el toro.

El público de la capital caldense fue abandonando la plaza en medio de la faena de Garrido, que tuvo en sus manos a un manso, que incluso casi salta las tablas. Cero conectividad porque el toro no tenía picante ni casta, y la faena fue de unipase, poniendo todo el matador, a quien se le ve disposición pero aún denota algo de inseguridad en el ruedo. Estocada baja.

Reseña:

Casi lleno en los tendidos. Seis toros de la ganadería de DosGutierrez de presentación irregular y desigual comportamiento.

Luis Bolívar                   Silencio y dos orejas.
Alberto López Simón  División tras dos avisos y división tras dos avisos.
José Garrido                   Oreja y Palmas