No se cortó ninguna oreja en Bogotá


por Alberto Lopera

S.Fresneda Con apenas un cuarto del aforo se ha realizado la novillada de apertura de la temporada llamada de “La Libertad” en la plaza Santamaría de la capital colombiana. Un encierro de El Paraíso, de buena presencia y aceptable juego, especialmente el corrido en cuarto lugar con mucha calidad pero escaso de fuerza.

Abrió el festejo Sebastián Cáqueza con un ejemplar que le permitió mostrar sus condiciones, especialmente en el último tercio. En su segundo anduvo muy variado con el capote aprovechando la calidad del ejemplar que lamentablemente llegó sin fuerzas al último tercio, no permitiendo el lucimiento esperado. Ha estado muy efectivo con la espada, escuchando palmas al final.

El mexicano Luis Manuel Castellanos muy poco se acopló con su primero, al que intentó torear por bajo sin lograr lucimiento. Trató de justificar su inclusión abriéndose con variados lances de capa en el quinto, un buen ejemplar que permitió buen inicio con la muleta en series con la mano derecha. Se notó falto de oficio, y con la espada pasando muchas complicaciones al final.

Fuerte palizón se llevó Santiago Fresneda en su primero, afortunadamente sin consecuencias al ser revisado en la enfermería. A porta-gayola recibió al último del festejo un toro de magnífica presencia. Faena de pases variados con ambas manos que le acompañan los músicos, torea a base de recursos variados y molinetes ceñidos que se aplauden. La estocada caída le privó de pasear la oreja.

RESUMEN – Plaza de Santamaría. Un cuarto de entrada. Novillos de El Paraíso, de buena presencia y aceptable juego. Sebastián Cáqueza, silencio y palmas. Luis Manuel Castellanos, silencio y silencio. Santiago Fresneda, silencio y palmas.