La verdadera historia de Iván Fandiño


por Alberto Lopera

libro de nèstor garciaHoy se lanza en Madrid el libro “Mañana seré libre” una impresionante biografía del torero Iván Fandiño, escrita por su propio apoderado, más que hermano, Néstor García. Ambos, lucharon unidos, a brazo partido por lograr un sitio dentro del sistema taurino, tan cerrado para quienes no estén en él.

La siguiente entrevista aparece hoy en el ABC de Madrid:

En el nombre del padre. Y del hijo. O casi. Hasta tal punto llegaba la fortaleza del vínculo que les unía. Por sus venas no corría la misma sangre, pero su incondicional y perpetua lealtad fundió sus vidas para no separarlas jamás en una relación más allá que fraternal. Incluso después de la muerte. Hasta la eternidad. Ocho meses después de aquel negro 17 de junio, el 5 de febrero verá la luz el homenaje inmortal que Néstor García quiere rendirle para siempre a su inseparable Fandiño. Con gran valentía -esa que siempre llevaron por bandera con orgullo-, refugiándose en la escritura a modo de terapia para una herida que aún sigue sangrando, nace ‘Mañana seré libre’, la ópera prima literaria con la que su apoderado hace aún más grande, si cabe, la leyenda de un auténtico héroe.

‘Lo decidí hace mucho tiempo, incluso antes de que todo ocurriera. Siempre tuve pensado escribir un libro y contar nuestra historia. Lógicamente, el desenlace trágico lo precipitó. He conseguido escribir el libro que quería escribir, y eso me da mucha paz’. Así cuenta el propio Néstor  cómo surgió esta obra que recoge la historia completa del torero de Orduña, que será presentada en sociedad el próximo lunes ante un Teatro Bellas Artes de Madrid que ya ha colgado el No Hay Billetes en sus butacas.

Pero por encima de todo, el mensaje de ‘Mañana seré libre’ es claro, según las palabras del mentor del torero vasco: ‘Iván fue un héroe, porque los héroes no nacen; los héroes son personajes que en función de las circunstancias que les tocan vivir consiguen hacer de su vida una heroicidad permanente. Si Iván hubiera nacido en Sevilla y se hubiera apellidado de otra manera, a lo mejor no hubiera tenido la necesidad de ser héroe. Pero nació en Bilbao, no tuvo un biberón de plata, y se tuvo que adaptar a sus circunstancias. El hecho de ser vasco ni le benefició internamente ni mucho menos externamente’.

‘Es el primer caso en la historia que sale un torero del norte de España con esa proyección. Incluso decidió no brindar un toro al Rey en la Corrida de Beneficencia por una cuestión personal y se achacó a su independentismo, cuando a Iván no le interesaba la política. Aquel brindis nos hizo mucho daño, se buscaron cosas rarísimas’ -continúa Néstor García-.

Sobre el fatídico 17 de junio, dice: ‘El médico me tuvo que repetir siete veces la noticia y yo le decía siempre que no lo entendía. Nunca tuve conciencia de que eso fuera a ocurrir. Como la cornada no fue con sangre, porque la sangre era interna, casi ni me asusté. Nunca se me pasó por la mente que aquello pudiera ser trágico’.

Pero, ¿tenía Iván miedo a la muerte?: ‘No lo sé’ -responde Néstor en la entrevista al mencionado rotativo-. ‘Yo con Iván he pasado 16 años muy intensos y hemos hablado de casi todo. Pero, cuando ocurrió todo y me preguntó la familia si lo incinerábamos o lo enterrábamos, dije que nunca me había hablado de ello. Hablábamos de la muerte, pero no de la suya. Y, sin embargo, él la tenía muy presente porque hace cuatro o cinco meses descubrimos una carta que había escrito despidiéndose de todo. La llevaba en su maleta personal siempre. Pero su muerte no es un tema del que habláramos nunca. La muerte sabes que está ahí, pero crees que no te va a tocar a ti. Fandiño murió de la mejor manera que podía morir, yo al que echo de menos es a Iván’.

De los comienzos, de su vida fuera y dentro del ruedo. De los despachos, de los compañeros. De todo habla Néstor en ‘Mañana seré libre’ mencionando cosas como que: ‘Iván ha toreado con todos, pero en las plazas donde él mandaba tanto o más que ellos: Francia, Bilbao, Pamplona… Fuera de ahí, no ha toreado con ninguno. Todo lo que digo en el libro es demostrable. Lógicamente, no puedo decir que hubo un veto cuando no tengo un documento que lo diga, pero tampoco hace falta ser muy inteligente… Es el caso más dramático de la historia del toreo porque, durante tres temporadas, Iván dominó el escalafón y, sin embargo, le cerraron el paso. Iván fue un rebelde, en el toro y en la vida. En una sociedad tan clasista como la que vivimos y en una profesión si cabe más clasista todavía, la rebeldía no se permite’.

Incluso a Mara, la pequeña que dejó Iván, Néstor le dedica una carta en la que dice que su padre no fue un mártir, sino un héroe, y que no le pregunte cómo murió, sino cómo vivió: ‘Su padre fue tan importante y tan grande como para recordarle por todo lo que hizo en vida. Quizás este libro es mi último contacto con esta profesión. Lo tengo clarísimo. Si hubiera tenido él un hijo que hubiera querido ser torero, pero como eso no ha ocurrido… Y haré todo lo que pueda por apartar a mi hijo de la profesión. Igual que a él lo llamaron grandes casas y nunca se planteó irse, yo tampoco me lo planteé nunca. Lo que vivimos fue tan insuperable que cualquiera a quien apoderara se iba a quedar muy lejos’.

Y es que Iván Fandiño siempre será irrepetible. Bien lo sabe su apoderado, a quien le gustaría que: ‘se le recordara como un hombre que rompió todas las barreras que le pusieron, que consiguió lo que se propuso, que abanderó una forma de vida de la que después muchos se han beneficiado… Es el último héroe del siglo XXI. Todas las zancadillas que le pusieron las superó y fue capaz de hacer lo que él quiso. Desafió a todo y a todos y fue un hombre en lucha permanente contra él mismo, y contra todos. Gente como él hace que la vida tenga sentido. Fue un icono y un modelo a seguir’.