Enrique Ponce imparable! López Simón grandioso!


por Alberto Lopera

valenciaEstá imparable Enrique Ponce. Hoy volvió a abrir la Puerta Grande, esta vez en compañía de López Simón. Ambos cortaron dos orejas cada uno y fueron sacados a hombros de una plaza que puso el cartel de “No hay billetes”

Enrique Ponce soñó el toreo ante el cuarto, un colorado de Juan Pedro de excelsa clase que permitió al valenciano cuajar una obra de una estética y plasticidad formidables. El de Chiva vio pronto las cualidades de Maniquí, que, a pesar de su medida fortaleza, derrochó una nobleza y calidad sublimes. Tras brindar al público, las series se sucedieron por ambos pitones, desmayado el torero, paladeando las embestidas, deletreando el toreo, completamente relajado, como si estuviese toreando en el salón de su casa. Precioso resultó el toreo a derechas, llevándose hasta atrás cada arrancada. El natural surgió largo, templadísimo, sin mácula. Los pases de pecho, de pitón a rabo. Y los cambios de mano, enormes. La puesta en escena, las salidas y entradas de la cara del toro, las cuidó como nadie. Maniquí, pronto y de gran fijeza, permitió que Ponce pudiese olvidarse del cuerpo, abandonarse, logrando una obra de una limpieza y exquisitez sobresalientes. El público, entregado completamente ante el recital de torería, se puso en pie en varias ocasiones. La labor, planteada de la segunda raya para afuera, fue de largo metraje -sonó incluso un aviso antes de que empuñara la espada- coronándola Ponce con toreo de rodillas como si estuviera de tentadero. Insaciable su hambre de triunfo. La estocada sin puntilla final dio paso a la concesión del doble trofeo entre gritos de ¡torero, torero! Feria histórica la suya. Ponce sigue agigantando su leyenda.

Otra oreja logró López Simón del sexto, un sobrero de Toros de Parladé con plaza y buen trapío, bien lanceado de salida por el madrileño. Ponce despidió su feria con un gran quite por chicuelinas y Simón principió faena de rodillas en el centro de la plaza toreando sobre la mano diestra. El toro, de buen comportamiento, pedía sitio. Y embistió mejor cuando se lo dio el torero. Labor larga, en la que Simón buscó el triunfo hasta el final. Y lo encontró tras concluir con una serie de manoletinas y una estocada entera. Nueva oreja y triunfal salida en hombros junto a Ponce.

Valencia, domingo 18 de marzo de 2018. Feria de Fallas. Sexta corrida de toros de abono. Cinco toros de Juan Pedro Domecq -devuelto el 2º y sustituido por un sobrero del mismo hierro- y uno de Toros de Parladé -salido en 6º lugar tras devolverse por flojo el 3º-. Desiguales de presentación -algunos, sin el trapío mínimo exigible- y de gran nobleza. Buenos 3º, 5º y 6º. De excelsa clase el 4º. Sin emoción 1º y 2º. Enrique Ponce, saludos tras aviso y dos orejas tras aviso; Miguel Ángel Perera, saludos tras aviso en ambos; y López Simón, oreja tras aviso y oreja. Entrada: Tres cuartos. Saludaron tras parear al segundo Javier Ambel -bien, bregando al quinto- y Guillermo Barbero. Hicieron lo propio Yelco Álvarez y Jesús Arruga en el sexto. Curro Javier destacó en la brega del segundo y, también, pareando al quinto. Buenos puyazos de Ángel Rivas al tercero y Tito Sandoval al sexto. Ponce, que sustituía a Cayetano, fue obligado a saludar tras el paseíllo.