Faenón de El Juli a un gran toro de Alcurrucén


por Alberto Lopera

juliSolo una oreja se cortó por parte de El Juli una oreja en la llamada corrida de la cultura donde se anunció al diestro madrileño en mano a mano con el joven Ginés Marín triunfador del San Isidro anterior. Tres hierros diferentes presentaron un encierro falto de casta y con problemas con excepción  del lidiado en tercer turno con el hierro de Alcurrucén, muy bravo, encastado y con la embestida siempre por abajo,completamente en el tipo de la ganadería: bajo, con cuello, de lomo recto, con la cara hacia delante. También tuvo el comportamiento propio de su procedencia, ya que no se definió hasta el último tercio. Suelto de salida, un punto abanto en los tercios posteriores pero colocando la cara siempre. El Juli fue a por el toro antes de que terminasen de sonar clarines y timbales con gesto decidido. El inicio por abajo fue impresionante, el toro acometía con transmisión y Juli lo esperaba con entrega. Algunos espectadores ya se pusieron en pie tras el inicio. La tarde había explotado. Juli cuajó por la derecha tres tandas llenas de poder y ajuste. El toro se comía la muleta y en ocasiones pedía algo de espacio entre muletazo y muletazo. La exigencia, como la entrega, de los dos protagonistas fue absoluta. Al natural costó más el acople por la fuerte arrancada del gran toro de Alcurrucén. Juli le cogió el son perfectamente en un cambio de mano por detrás que desembocó en un natural eterno. El faenón iba camino de las dos orejas. El final antes de coger la espada tuvo torería, sentimiento y ritmo. Pero la fea estocada quedó trasera. Oreja.

Madrid, jueves 24 de mayo de 2018. Feria de San Isidro. Toros de Victoriano del Río (1º y 6º) -bien presentados, no dieron opciones-; Alcurrucén (2º y 3º) -bien presentados, excelente el 3° y sin posibilidades el 2°-; Garcigrande (4º) -correcto de presentación, geniudo-; y Domingo Hernández (5º) -bien presentado, se lastimó sin poder desarrollar su condición-. El Juli, palmas, oreja y saludos; y Ginés Marín, silencio, saludos y silencio. Entrada: “No hay billetes”. José María Soler saludó tras dos arriesgados pares en el quinto.