Sebastián Ritter mostró valor sereno en Madrid


por Alberto Lopera

RitterMas de medio aforo para ver a tres valientes frente a los toros de Saltillo, ganadería que goza de ser difícil, como efectivamente fueron, además de mansos y peligrosos que impidieron mayor lucimiento de los toreros que pusieron mucha voluntad, entrega y valor sin límites, especialmente el colombiano Sebastián Ritter que se mostró muy sereno y tranquilo ante dos “pavos” de malas intenciones.

Arrancó la segunda tarde torista consecutiva del ciclo con una polémica vuelta al ruedo al toro “Asturdero”, de Saltillo. El toro fue serio por dentro y por fuera. El lidiador capote de Octavio Chacón lo tomó con la cara a media altura y sin humillar. Un sereno Octavio Chacón planteó la faena en la media distancia, con poder y temple. El toro se venía con todo y la muleta esperaba plana la embestida para llevarla hasta donde se dejaba. Hubo transmisión. El toro fue perdiendo celo, sacando la cara por arriba. Por el izquierdo se venía recto. El final por doblones tuvo tanta honradez como el conjunto de la faena. La estocada al encuentro quedó trasera. El toro fue duro a la hora de morir. Se pidió la oreja que el presidente, Gonzalo de Villa, lo interpretó como petición de vuelta al ruedo, que concedió entre la sorpresa general. Preocupa el veleta palco de Madrid. Vuelta al ruedo a la serena solvencia de Chacón tras un aviso.
El quinto manseó en los primeros tercios. Se partió la punta del pitón izquierdo empujando en el peto. Le faltó entrega en todas sus embestidas. Esaú Fernández se dobló en el inicio. Después le faltó determinación para poder las dormidas embestidas que venían a media altura y que reponían. Con la espada dio una mala imagen al pinchar en numerosas ocasiones antes de un bajonazo.
El que cerró la corrida de Saltillo se aplaudió de salida por su cuajada hechura y sus perchas por delante. Dentro de su hondura fue corto de manos. Se quedó por debajo en el capote de Ritter, que trató de torearlo a la verónica desde salida. Había que empujarlo. En el caballo no empujó y buscó las vueltas. Las potentes arrancadas se quedaban en falta de entrega en el peto. Un auténtico calvario hizo pasar a las cuadrillas en banderillas por sus peligrosas oleadas. Apretó mucho hacia dentro. Ya en la muleta de Ritter mostró falta de casta y desarrolló peligro sordo. Ritter solo pudo mostrar disposición. Desarmado, sufrió el arreón del toro que le tuvo a tiro entre sus pitones en una larga carrera hasta caer debajo del estribo. La estocada llegó tras un pinchazo.
Madrid, lunes 4 de junio de 2018. Feria de San Isidro. Toros de Saltillo, bien presentados, descastados en conjunto a excepción del 1º –Asturdero, nº 4, nacido en 12/13, de pelo cárdeno bragado meano corrido y de 517 kilos de peso- que fue premiado con una sorpresiva vuelta al ruedo en el arrastre. Octavio Chacón, vuelta al ruedo tras aviso y ovación con saludos; Esaú Fernández, silencio y pitos tras dos avisos;  Sebastián Ritter, saludos tras aviso en ambos. Entrada: Más de media.