Imparable Roca Rey, dos orejas en Valencia


por Alberto Lopera

roca imparableDefinitivamente no hay quien pueda con él. Roca Rey está imparable, sus triunfos cada día le convierten ahora mismo en la máxima figura del toreo mundial.

Roca Rey dio la vuelta a la tarde con el buen sexto, un jabonero de Cuvillo al que le cortó las dos orejas por aclamación popular. Lo recibió con verónicas a pies juntos antes de dejarlo puesto en suerte ante el caballo con un vistoso galleo por rogerinas. Brindó al público y abrió el trasteo con estatuarios, quieta la planta. La faena mantuvo el nivel por ambos lados, bajando mucho la mano el torero, que toreó con ajuste, limpieza y largo trazo. Aderezó el toreo fundamental con adornos de todas las marcas: molinetes, afarolados, pases del desdén, algún cambiado por la espalda, molinetes invertidos… Concluyó con luquecinas, mirando en una de ellas al tendido, desatando con ello la locura colectiva. Roca fue dueño y señor de la escena, sacándose la espina de su primera gris actuación. Con actitud de figura, supo darle la vuelta a la tarde. Mató casi en los medios de una estocada arriba que tiró al animal sin puntilla. El presidente sacó, junto a los dos pañuelos blancos, el azul para premiar con excesiva generosidad a Rescoldito, que apenas recibió castigo en varas pero respondió en el último tercio.

Valencia, domingo 29 de julio de 2018. Última de la Feria de Julio. Seis toros de Núñez del Cuvillo. De correcta aunque desigual presencia -bajó más el 3º- y de dispar juego. Noble y desrazado el 1º; encastado sin gran entrega el 2º; sin clase y complicado el 3º; con calidad pero sin empuje el desfondado 4º; bravo, de rebrincada embestida el 5º; y bueno el 6º -Rescoldito, nº 93, jabonero sucio, de 555 kilos y nacido en 12/13-, premiado generosamente con la vuelta al ruedo en el arrastre. Sebastián Castella, silencio y silencio tras aviso; José María Manzanares, palmas tras aviso y ovación con saludos tras aviso; y Roca Rey, silencio y dos orejas. Entrada:Tres cuartos.