Triunfal reaparición de Paco Ureña en Valencia


por Alberto Lopera

ureña1Ante la ausencia de Manzanares por lesión en su muñeca izquierda, la corrida de hoy en Valencia quedó en un mano a mano entre Ponce y Paco Ureña. Cada uno cortó una oreja y a punto estuvieron de abrir ambos la Puerta grande.

La espada le cerró la puerta grande a Enrique Ponce, que esta vez sí pudo redondear una bella faena frente al quinto, un buen juampedro, pronto, que galopó con ritmo y clase. Lo vio pronto Ponce, que salió a atacar sin reservas. Un inicio genuflexo y en redondo tuvo categoría y distinción. Llegó después el toreo hilvanado sobre la diestra, cosidos los muletazos sin soltar la embestida, empapando al juampedro de muleta. Y de nuevo la naturalidad y el relajo de su figura. No hubo acople al natural. Se apagó el toro y, lejos de bajar la intensidad de la faena, puso en escena su repertorio que tanto gusta en esta plaza: la poncina, los cambios de mano, el desplante airoso… Tenía amarrada la puerta grande y se le atascó el acero.

Ureña brindó a su paisano Rafaelillo la faena al sexto. El murciano le puso la emoción que le faltó al toro, con calidad y nobleza pero con el fuelle justo, descafeinado. Lo cuidó Ureña, que lo toreó con sutileza y muy ajustado, hasta que acabó acortando distancias y buscando la emoción en terrenos de cercanías. Las ajustadas bernadinas pusieron el broche a una faena que no encontró rúbrica con la espada, esfumándose la puerta grande.

Valencia. Sábado, 16 de marzo de 2019. Toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados salvo el 2º; destacaron del conjunto 4º y 5º. Enrique Ponce, silencio, oreja y ovación con saludos; y Paco Ureña, silencio tras aviso, oreja y ovación con saludos tras aviso. Entrada: Lleno