Un festejo sin resultados en San Isidro


por Carolina Baquero

Se dio inicio a la Feria de San Isidro 2019, con media plaza larga de aforo en los tendidos. Una primera tarde que no salió muy buena en los resultados.

Se lidiaron toros de La Quinta de presentación dispar, unos muy bonitos, algunos mas fuera de tipo; y con variedad de pesos. Su juego fue igualmente dispar  en términos generales,fueron al caballo y fueron exigentes en la muleta; con algunas excepciones.

El primer toro le correspondió a Rubén Pinar, que no pudo estar muy a gusto pues la embestida del astado era muy incómoda, pasaba pero sin clase, quedándose en la mitad del muletazo, pegando arreones para llevarse la pañosa por delante. Probó los dos pitones pero por ninguno de los dos pudo ser para una tanda templada. Pinchazo y estocada muy delantera y desprendida. Palmas.

La segunda faena de Pinar empezó bien, estaba alargando muy bien la figura y toreando limpio; la gente estaba muy positiva y le respaldaban, coreaban sus primeras tandas pero la faena se vino a menos después una tanda de naturales cuando volvió a tomar la muleta por la derecha, comenzó a torear más con la punta y esto se lo protestaron. El toro era bueno, con casta, con nobleza; se hubiese podido hacer un poco más templado. Mete y saque, y estocada. División de opiniones y palmas al toro.

Un toro con 621 kilos de peso ha sido el que le ha correspondido a Javier Cortés, un ejemplar serio y exigente, era un buen toro, pero hacía falta más autoridad en la muleta para que el toro pasara y se quedara en la muleta; sin embargo Cortés en ocasiones le dudaba en la colocación y eso deslucía la faena, no ejecutaba tandas de más de tres pases y algunos se le iban un poco trompicados. Espada tendida. Saludo desde el tercio y palmas al toro en el arrastre.

Tres buenas varas ha peleado el toro, las dos primeras mucho mejores, arrancándose desde lejos, metiendo riñones; no sólo ha sido aplaudido él por su pelea sino el picador Juan Francisco Peña también, por su excelente labor. El astado era precioso de estampa, aplaudido por su fenotipo en la salida. A Javier Cortés no le fue muy bien, tenía bastante disposición, se le notaba; pero el toro estuvo por encima, ganó la batalla y mandó en el ruedo. Tuvo algunos pases de calidad bajando la mano pero sin ligazón fue su faena. Pasó en falso la primera vez con la espada y luego metió media espada algo contraria, y apuros también pasó con el descabello. Silencio y palmas al toro en el arrastre.

Thomas Dufau de Francia estuvo lo que mejor pudo ante un toro que siempre llevó la cara arriba, queriendo descubrirle y cogerle; es verdad que quizás con algo más de experiencia la había podido pasar mejor el torero, pero el toro no era nada fácil, era enrazado pero sin clase. El tercio con el acero fue defectuoso, no entraba lógicamente con confianza, incluso casi le coge en el segundo espadazo. Leves palmas tras aviso  y palmas del 7 al toro.

El sexto de la tarde fue soso, hubo cero emoción en los tendidos y faena muy poca, nunca se lograron acoplar torero y toro; el torero puso más de sí, pero pese a eso se le fue sin pena ni gloria su actuación en este último. Mató de primer intento. Palmas de cariño.