Miguel Ángel abre una primera puerta protestada


por Carolina Baquero

perera2Lleno hasta las banderas para celebrar el día de San Isidro Labrador, patrón de la ciudad de Madrid y de su feria. Hizo honores la presencia de S.M el Rey emérito Don Juan Carlos, una vista que engalanó la tarde donde Miguel Ángel Perera salió por la puerta grande.

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Fuente Ymbro de buena presentación en términos generales, todos estaban en el rango de los 500 kilos, excepto el cuarto  que pesó 621 kilos. El juego de los toros ha sido dispar, sobresalió el lidiado en tercer lugar.

Impuso desorden el primer toro de la tarde, no fue bien al caballo, desatento en las banderillas y en la muleta también puso problemas. Fue Finito de Córdoba que con suavidad y mucha persistencia logró por la derecha darle unas buenas tandas que aunque con poco ritmo porque el toro se quedaba, se vieron limpias. Había que darle mucho tiempo y llevarle a media altura para no mermarlo en fuerzas; lo tendidos corearon unos cuantos pases. Pinchazo hondo y estocada muy baja, saliéndose de la suerte la ejecutó. Silencio.

Finito no ha querido ver al cuarto de la tarde, es verdad que al toro le costaba y que no era bravo, pero el matador solamente en una tanda se ha parado; de resto fue de a un pase, casi todos de alivio por abajo, tratando que el público viera los defectos del toro. Sin embargo, la afición de Madrid se ha dado cuenta que tampoco había mucho interés del diestro. Con el acero hubo un mete y saque, una estocada trasera y contraria; y descabello. Palmas al toro y pitos a Finito.

El segundo de la tarde fue para Diego Urdiales, que aunque recibió tres varas, fueron de una pelea de bravucón; no de bravo, con la cara arriba y con gañafonasos. Parecía hasta las banderillas y los inicios de la faena con la muleta que no iba a pasar nada, pero aunque con poca emoción; se ha vivido una faena importante de Urdiales, mucho mérito porque poco a poco lo fue metiendo en la muleta, le fue mejor por el derecho, sin olvidar probar el izquierdo; le enseñó a embestir con mayor son. Pinchazo y estocada desprendida, pelín trasera. Dos intentos de descabello. Algunos pitos al toro y silencio al torero.

El quinto fue brindado a S.M el Rey emérito Don Juan Carlos, por parte de Diego Urdiales. Infortunadamente la faena no ha sido buena, el toro se le veía con muchas posibilidades y aunque el torero lo ha notado, no logró encontrar la Lidia correcta, le faltó mucho sitio, le dejó tomar la ventaja al toro y fue este quien dominó; hubo tandas buenas con el derecho pero no lograba que se hilaran todas para generar emoción. Mal tercio de muerte con pasada en falso y luego una defectuosa. Silencio.

Miguel Ángel Perera le brindó a SM el Rey emérito Don Juan Carlos, quien vino acompañado de su hija la Infanta Helena y su nieta Victoria Federica. El toro por el pitón derecho fue extraordinario, en principio acudía a distancias largas; y siempre bajo la cabeza. El torero estuvo muy bien, colocándose en el sitio correcto, medido en los tiempos y entendido de la lidia correcta, cuando ha visto que por el izquierdo no era lo más potable, se puso sólo por el derecho y bajó la mano, templado y con gran técnica. Estocada desprendida y un poco trasera. Dos orejas tras aviso, protestadas por algunos. Palmas al toro.

El sexto de la tarde tuvo poco motor pero cuando embestía lo hacía con calidad, que lástima que sus fuerzas no le permitían terminar todos los muletazos, su pitón derecho era el mejor. Perera estuvo toreando bien y con pases limpios, aunque como es usual con él, les exige bastante desde el principio a los toros y con este había que ser más suave para cuidarlo y que no le pasara lo que sucedió y es que terminó parado. Pinchazo, media espada. Silencio.

Incidencias: destacó toda la cuadrilla de Miguel Ángel Perera, en sus dos toros; en especial en el sexto con las banderillas de Curro Javier y la lidia de Javier Ambel.