¡Ay Dios! Qué mala tarde en Madrid


por Carolina Baquero

ortegaEl viento fue el protagonista de la tarde, un agravante para la mala tarde que pasaron los tres alternantes, que veían como el clima los dejaba a merced de sus adversarios; los cuales también se comportaron muy mal. Sólo un saludo desde el tercio por parte de David Galván y muchas penas para tres jóvenes llenos de ilusiones.

Se lidiaron cuatro toros de Valdefresno (1,2,5 y 6) y dos de Frayle Mazas (3 y 4), de justa presentación. En cuanto al juego, fue muy irregular, con embestidas violentas, sin casta y quizás lo más feo de todo, fue el peligro porque hay mansos que dejan estar, pero con estos era imposible.

El primer toro de la tarde para David Galván, salió con intenciones de escaparse y saltar, sin embargo tras la pica cambió un poco para mejor su comportamiento, a pesar que acusaba pocas fuerzas. El torero estuvo muy correcto, pese a su juventud condujo la faena con mucha madurez; el viento molestaba un poco y él esperaba el momento correcto para empezar las tandas y que se vieran más planchadas. El toro siempre acudió, eso hay que abonárselo, pero lo hacía con muy poca clase, buscando colarse hacia dentro … esto le quitó la posible conexión y ligazón, a la faena. Pinchazo y estocada en buen sitio. Saludo desde el tercio tras aviso.

Si con el primero de su lote pasó algo de fatigas, el cuarto de la tarde si que lo llevó por la calle de la amargura. El toro era manso, se vencía por los dos pitones, no bajaba la cara y ofrecía mucho peligro, siempre le medía para buscar su cuerpo; e innecesariamente Galván alargó algo que se sabía que no iba a dar para más, incluso lo que se presagiaba era una cogida, porque el viento le descubría y el toro lo atropellaba. Quiso el torero pero no pudo. Pinchazo, pinchazo hondo, media espada defectuosa y dos descabellos. Silencio tras aviso.

Parece que todo se juntaba para que le quedasen más difíciles las cosas a Juan Ortega, el viento soplaba cada vez más fuerte, el toro no tenía fondo ni fuerza, se fue quedando parado y así mismo la faena se iba a menos. Las pocas tandas… o más bien pases que trataba pero no sé lograban llevar conectados, eran buenos, bajando bien la mano y con toreo del lento    y con gusto. Estocada con muy buena colocación, que se la tragó y esto hizo pasar apuros con el descabello a Ortega. Palmas.

Juan Ortega tuvo un estudiante muy desaplicado delante de su muleta, él le insistía por bajo, cruzándose y poniendo la mano firme; pero sin toro es muy difícil, porque es que no permitió faena,fueron pases solitarios, de esos que buscan mostrar el pundonor del que viene con sueños a Madrid y se le escapan por la rebeldía de un animal. Pinchazo, tres cuartos de espada en lo alto y varios intentos de descabello para un toro que estaba totalmente tapado (no quería bajar la cabeza). Finalmente cayó por sus propios medios. Silencio tras aviso. Pitos al toro.

El peruano Joaquín Galdós estuvo frente a un toro que le correspondía a los dos primeros muletazos de cada tanda, pero ya al tercero se vencía, se detenía y dejaba allí el olé que ya estaba en la boca de los tendidos. Galdós no se ha equivocado, hizo uso de la materia prima que le daban y en el momento correcto tras varias tandas probando los dos pitones, se fue por el acero para no alargar innecesariamente. Gran estocada, que fue fulminante.

¡Qué pena! No ha podido Galdós verse en Madrid, y con el sexto menos, fue malo muy malo el ejemplar; aunque el torero se dobló con él, no había nada por hacer. El toro era un manso come papel, de esos que no se quieren encontrar nunca; con esas embestidas sin clase y con mala intención. Mató con una buena estocada. Silencio.

Madrid. Jueves 16 de mayo de 2019. Feria de San Isidro. Toros de Valdefresno y Fraile Mazas, bien presentados y de desrazado juego. David Galván, ovación con saludos tras aviso y silencio; Juan Ortega, palmas y silencio tras aviso; Joaquín Galdós, ovación con saludos. Entrada: Media plaza. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Joselito El Gallo.